Los abusos denunciados en el Próvolo de La Plata se produjeron, de acuerdo a lo que afirman las víctimas, entre 1980 y 1990. Un grupo de alumnos varones denunció haber sido víctimas de ataques sexuales y maltrato constante de parte del profesor de informática Jorge Brítez y el cura Nicola Corradi, ya condenado a 42 años de prisión en el juicio oral realizado en Mendoza. Aunque cuenta con prisión domiciliaria en un hogar de ancianos de Luján de Cuyo por su avanzada edad y su estado de salud.
También fue señalado como autor de esos hechos el laico Eliseo Pirmati, de nacionalidad italiana. Pirmati escapó a Italia en el 2017 a los pocos días de que se dieran a conocer las denuncias por abusos. De hecho, debía resolverse un pedido de extradición formulado por la Fiscalía si se quería avanzar con el juicio, cuyo debate se esperaba para este año.
Los jueces de Casación, Víctor Violini y Mariano Borinsky fueron quienes dictaminaron la prescripción de la causa, al hacer lugar a un pedido de la defensa del único detenido en La Plata, Jorge Brítez, quien a raíz de este fallo recuperó la libertad. “Concluyo que la aplicación retroactiva de la ley penal en contra del imputado violenta los principios de legalidad y debido proceso (...), motivo por el cual, en definitiva, la acción intentada progresa”, argumentaron los magistrados sobre el destino final del caso Próvolo de La Plata.