El jefe de Estado se pronunció así en una conferencia de prensa que ofreció a medios locales en Entre Ríos, donde junto al gobernador Gustavo Bordet firmó convenios de obra pública, financiamiento al desarrollo productivo y fortalecimiento administrativo.
"Es muy difícil empezar las clases en estas condiciones; la única ventaja que tenemos es que podemos ver la experiencia de otros y los que abrieron las clases complicaron la situación rápidamente y eso tiene que ver con que el virus sigue circulando", insistió.
Explicó que la fórmula para contener el avance del coronavirus sigue siendo "estar alejados del otro" y planteó que "los chicos cuando van al colegio sociabilizan con otros y tienen mucha facilidad de contagiarse".
"El problema no es que se contagien los chicos porque ellos claramente, en su inmensa mayoría, se reponen; el problema es que llevan la enfermedad a la casa y si llega a haber un adulto mayor, ahí la cosa es mucho más compleja", subrayó el Presidente.
"No hay zoncera más grande que ver la experiencia del otro y querer repetirla, cuando esa experiencia es mala", graficó.
Además, convocó a "dejar de lado los debates estériles" para solucionar los problemas que aquejan a los argentinos y agregó que "somos la única generación que entendió que la solidaridad es la regla, no puede ser la excepción".
El jefe de Estado sostuvo que, si "una vez por todas dejamos de lado lo que nos divide", si no convirtiéramos cada problema que tenemos "en un problema político" y si se dieran cuenta que este virus que "ha matado a millones no tiene ideología y nos ataca a todos por igual", tendríamos mejores oportunidades de combatirlo y "tener la Argentina que merecemos".