El arresto del dictador venezolano Nicolás Maduro, por parte de Estados Unidos, hizo que muchas miradas se dirigieran hacia Rusia. No fue nada casual ese comportamiento.
¿Otra guerra?: la posición de Rusia y su pacto de solidaridad con Venezuela tras el arresto de Nicolás Maduro
Rusia y Venezuela tienen desde el año pasado un pacto de solidaridad y por ello, muchos esperaron la posición del gobierno de Moscú luego de que Estados Unidos detuviera a Nicolás Maduro
Rusia y Venezuela han sido aliados por años y entre ambos países, desde el año pasado, había un tratado de asociación estratégica, por lo que una de las grandes dudas era como apoyaría el país de Vladimir Putin a su socio y si había un escenario para una nueva guerra.
La posición de Rusia y su pacto de solidaridad con Venezuela tras el arresto de Nicolás Maduro
El temor a la posición de Rusia tras el arresto de Nicolás Maduro y de su esposa, hizo que muchos recordaran los años de la Guerra Fría y los constantes enfrentamientos entre Estados Unidos y la ex Unión Soviética.
Además, el pacto de solidaridad entre Rusia y Venezuela le agregaba ese ingrediente que faltaba al conflicto entre las diferentes naciones, pero la actitud que tomó el país europeo disipó gran parte de los temores.
Si bien, el gobierno ruso se mostró alarmado en las primeras horas del sábado por la desaparición de Nicolás Maduro y exigió el esclarecimiento inmediato de la situación, esto luego fue aclarado con la publicación del dictador venezolano siendo arrestado y esposado.
Pero ese fue el punto más álgido que tomó Rusia en el asunto, ya que después solamente se ha mostrado solidario con Maduro y Venezuela y apoyó un comunicado de algunos países latinoamericanos en el que se pide una reunión extraordinaria del Consejo de Seguridad de la ONU.
Asimismo, a través de un comunicado, Rusia expresó, a través de su ministerio de Exteriores: "Creemos que todos los socios que puedan tener agravios entre sí deben buscar soluciones a los problemas mediante el diálogo"
La posición de Rusia, más allá de cualquier temor, era esperable para muchos. Por un lado, porque el país europeo está enfrascado desde hace años en su guerra contra Ucrania y, por otro lado, porque Putin comparte el mismo interés que tiene Donald Trump en que sus naciones sean la potencia que más influya en ciertos lugares, prefiriendo Rusia a Europa del Este y Estados Unidos a América del Sur.





