Semana clave

La reforma de Suarez, ante la contraoferta de los supremos y las dudas de su propia tropa

El PRO impulsará un proyecto distinto para la Justicia, aunque por separado, de los cambios a la Corte. Los jueces Palermo y Adaro, en cambio, volverán a la Legislatura con una contraoferta diferente a la del gobernador. En Cambia Mendoza hay quienes no están convencidos y seguirán debatiendo

El proyecto de Rodolfo Suarez para modificar la Corte se acerca a una jornada decisiva. Este martes se definirá si la norma avanza o no hacia su votación en las cámaras y también será el día en que sus detractores jueguen su última carta en el debate previo: la visita a la Legislatura de los jueces supremos Mario Adaro y Omar Palermo, quienes además impulsarán una propuesta distinta. El PRO acompañaría, pero sumando otro proyecto judicial, y en Cambia Mendoza aún arde la indecisión.

De hecho, la gran pregunta está adentro del oficialismo: saber quiénes están dispuestos a respaldar la norma y quiénes no. Esa disyuntiva tiene inmersos particularmente a dos diputados, que por el contexto redoblaron su importancia de cara a lo que ocurra en comisiones. Son Jorge Difonso, quien justamente preside el órgano de Legislación y Asuntos Constitucionales; y Gustavo Cairo, del PRO.

Como se ha dicho, para que la reforma llegue al recinto, la UCR necesita aprobar el dictamen en ese organismo, para lo cual requiere de siete votos (de los 13 que componen el espacio) y tiene asegurados sólo a los seis que son de su fuerza política: Daniela García, Paula Zelaya, el alvearense José Vilches, los sanrafaelinos “Jola” Sanz y Adrián Reche y, por último, el tunuyanino y miembro del Consejo de la Magistratura Emiliano Campos.

“Yo quiero sacar la mejor ley para la Corte, no la mejor ley para el Gobierno”, fue todo lo que respondió Jorge Difonso, dando a entender que algunos puntos todavía no le cierran. Sin ese voto aliado, el martes podría complicarse la ecuación legislativa; aunque la respuesta podría venir desde el espacio de Omar De Marchi.

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El arranque del debate en comisiones, con el secretario de Justicia Marcelo D'Agostino defendiendo el proyecto para eliminar las salas de la Corte y cambiar los llamados a discusiones en pleno.

El arranque del debate en comisiones, con el secretario de Justicia Marcelo D'Agostino defendiendo el proyecto para eliminar las salas de la Corte y cambiar los llamados a discusiones en pleno.

Allí están divididos entre los que quieren apoyar al Gobierno y los que tienen sus dudas. Pero, aunque el propio De Marchi arrancó la semana muy crítico (luego suavizó algunos de sus dardos), entre los herederos de Alem reina la confianza: “Van a acompañar. Ellos mismos saben que esto es un avance para la Justicia. Y si hay que hacer retoques que no alteren la esencia de la ley, se harán”. La frase, dicha con total serenidad, vino de uno de los que tuvo que “ablandar” a los legisladores amarillos en los últimos días.

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La contraoferta que harán Palermo y Adaro

Pero antes del despacho en comisiones llegará la visita de los jueces supremos Omar Palermo y Mario Adaro. No sólo son dos de los grandes apuntados por el Gobierno (ya que dicen que el “forum shopping” se da en la sala que comparten con José Valerio) sino que además llegarán con alternativas al proyecto de Suarez bajo el brazo. Mínimamente, llevarían dos posibilidades distintas a lo que está empujando el radicalismo.

Apuntarán a mantener la especialización, aunque –de acuerdo a lo que pudo saber UNO- la primera de las propuestas “no está necesariamente en contra de quitar las dos salas”, sino de modificar el régimen de 15 días y 15 días, que es lo que está distorsionando el reparto de causas del fuero contencioso administrativo. Ahí está la gran pista de lo que acercarán los magistrados.

También están de acuerdo con algo que para el oficialismo es una bandera irreductible: que el presidente de la Corte (hoy, Dalmiro Garay) participe en lo jurisdiccional y pueda actuar en causas por fuera de las discusiones en pleno. Ese punto también estaría presente en lo que van a presentar el martes.

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Adaro y Palermo, apuntados como dos de los

Adaro y Palermo, apuntados como dos de los "filoperonistas" en la Corte. Sus propuestas tienen algunos puntos de concordancia con el proyecto del oficialismo.

“Hace diez años que en el tribunal discuten proyectos parecidos a este; o al menos, que buscan modificar el funcionamiento para hacerlo más expeditivo y más rico técnicamente. Lo que van a impulsar Palermo y Adaro tiene que ver con ese material; va a tomar elementos de allí “, dijo una altísima fuente de la Justicia. Por lo que se sabe, sus ideas no estarían estructuradas en un proyecto de ley, sino que se establecerían “sueltas”, como listas para agregarse al cuerpo normativo que desarrolló el Gobierno.

El lunes podría haber un encuentro entre los magistrados supremos. Al menos, algunos estaban esperando el regreso de Julio Gómez, que no estuvo en la provincia durante la última semana, según refieren sus pares. En realidad, distintas fuentes de la Justicia aseguran que, entre ellos, ya vienen discutiendo los pormenores de la negociación. Como parte de esos encuentros se menciona a Day, Adaro, Palermo y Valerio. “Fijate quiénes son los que faltan”, pronunciaron con algo de malicia en un despacho del Poder Judicial.

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El PRO también quiere modificar la Justicia

La novedad de la semana (al menos una de ellas) será un proyecto que están preparando en las filas del Pro. Como se lee más arriba, para el radicalismo, sus aliados están más cerca de acompañar la reforma de Suarez que de rechazarla, pero, si es que llega ese sí, vendrá acompañado de otra intención para modificar la Justicia; esta vez, sin intervención de la UCR.

La propuesta está orientada a cambiar las cámaras de Apelaciones en el fuero laboral (casi la mitad de las últimas 9 mil causas en la Corte fueron laborales), y pretende que se transformen en juzgados unipersonales. Entienden que daría más celeridad y que, incluso, necesitaría de menos empleados, pudiendo redistribuir a algunos hacia dependencias donde puedan servir más, o bien dejando vacíos a los puestos cuando queden vacantes. Cuentan que, actualmente, hay dos sillas de las 36 ocupadas por jueces de esa instancia que están esperando la selección de nuevos magistrados. La idea sería no renovarlas.

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La foto del PRO mendocino en Buenos Aires, con casi todos sus legisladores junto a Omar De Marchi y Álvaro Martínez, el presidente de la fuerza en Mendoza.

La foto del PRO mendocino en Buenos Aires, con casi todos sus legisladores junto a Omar De Marchi y Álvaro Martínez, el presidente de la fuerza en Mendoza.

Hay un OK del radicalismo en torno a esa idea, pero se encaminará por una vía completamente separada a la reforma de la Suprema Corte. El pulgar arriba de los socios mayoritarios no es un dato menor, porque implica que el camino está franqueado para el proyecto y que tendrá apoyo de mayoría en las cámaras. Es decir, es muy probable que se haga realidad y sea un nuevo cambio en la Justicia (quizás, antes de fin de año).

Lo que no está absolutamente garantizado es el respaldo amarillo el martes. Sin ese voto y sin el de Difonso, el Gobierno debería rebajar velocidades y tener que esperar al menos una semana más para enviar el articulado a las cámaras. Para eso, es muy probable que el lunes De Marchi retome el contacto con sus alfiles legislativos y, juntos, terminen de redondear una decisión.

El lujanino ha estado ocupado en Buenos Aires (de hecho llevó a varios de los referentes locales a la capital, justo el día en que Bullrich venía a Mendoza). Pero es cuestión de horas para que defina si acompañarán o no a sus aliados en el oficialismo. La propuesta de hacer cambios al fuero laboral podría ser decisiva para unir posturas, y, de cualquier manera, no es la única idea respecto a cambios en la Justicia que se cuece en el PRO. Hay otras que aparecerán más adelante.

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La pelea política que se viene (y la que ya pasó)

“A ver: si vos invitás a cuatro miembros de la Suprema Corte a discutir este martes. A que te den su visión y sus posturas alternativas, a que, por qué no, enriquezcan tu proyecto. ¿Cómo querés votar el despacho media hora después de que se hayan ido? Quiere decir que es una pantomima, una mera formalidad citarlos, entonces. Se van y no debatís nada, no cambias nada”.

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En 2022, la desproporción en el ingreso de causas fue casi del 87% en favor de la Sala II de la Corte. Es el principal argumento del oficialismo para hablar de

En 2022, la desproporción en el ingreso de causas fue casi del 87% en favor de la Sala II de la Corte. Es el principal argumento del oficialismo para hablar de "forum shopping".

El airado comentario es de un opositor. Se refiere a que Day, Adaro, Palermo y Valerio comparecerán esta semana en el anexo de Diputados, para ofrecer su bagaje jurídico en torno al proyecto, como ya lo hicieron otros hace días. Si se vota el mismo martes, entienden que el cónclave no habrá aportado nada nuevo a lo que ya estaba estipulado por el Gobierno.

“No, es que no es así. El despacho estará supeditado a lo que digan los magistrados y a estas propuestas que teóricamente van a traer Palermo y Adaro”, prometió un diputado de la UCR. Aseguran que la ley no está cerrada y que, si hay alternativas que no cambien “la esencia” de la norma, podrían incorporarlas. En términos de consenso y dada la falta de diálogo previo (al menos público) que evidenció el oficialismo, sería un avance.

Buena parte de la provincia espera por lo que pueda ocurrir el martes. Fundamentalmente, está expectante por el desenlace legislativo, pero también aguarda por que no se repitan las escenas de la semana anterior, cuando los representantes se pararon de sus sillas y, además de gritos, hubo algunas faltas de respeto.

Ese día, el debate en cuestión, por demás serio y trascendente, terminó en una puesta en escena que tuvo más de artístico que de institucional. "Ojalá que no vuelva a pasar lo mismo", opinaron desde ambos lados del cisma.

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