Un día después de que el gobernador Rodolfo Suarez ingresara a la Legislatura su proyecto para reformar el funcionamiento de la Suprema Corte de Justicia, la presidenta del PJ, Anabel Fernández Sagasti, salió a aniquilar la iniciativa oficial y disparó que el Gobierno sólo busca asegurarse una "mayoría automática".
Fernández Sagasti cruzó a Suarez por la reforma de la Suprema Corte: "Quiere mayoría automática"
La senadora nacional anticipó así la postura de rechazo que adoptará la oposición a la hora de votar los cambios que propone Suarez para el máximo tribunal, esto es que desaparezca el sistema de dos salas que rige desde 1984: una sala para dirimir causas civiles y de Familia, y otra para las causas penales y laborales; y que desde ahora se sortee qué jueces decidirán sobre todas las causas.
En su red social, Fernández Sagasti marcó que ese proyecto responde a que el Gobierno "lo que no controla lo disuelve" y apeló a la enumeración de los organismos, que según ella controlan referentes oficialistas: "manejan a dedo el Tribunal de Cuentas, la Oficina de Ética Pública, la Contaduría General de la Provincia, más las dos cámaras de la Legislatura. ¿Qué falta? Adivinaron: la Suprema Corte de Justicia".
Pero a la hora de responder sobre las razones por las que el Gobierno pretende modificar cómo funciona ese máximo tribunal redobló la apuesta: "La respuesta está a la vista de todos, de “institucionalidad” poco, de búsqueda de impunidad, todo", concluyó.
En la misma línea se expresó también el diputado nacional del Frente de Todos, Adolfo Bermejo, quien se quejó de que el proyecto de Suarez "llevará al Partido de Gobierno de Mendoza a la suma del Poder" y definió esa intromisión en el funcionamiento del máximo tribunal como un "atropello a la institucionalidad".
Qué propone Suarez para modificar el funcionamiento de la Suprema Corte
En el proyecto que Suarez impulsa en la Casa de las Leyes, se destaca que si esos cambios prosperan, la Suprema Corte funcionará como un colegio de 7 jueces, entre los que se sortearán las causas.
Así, lo que busca ese proyecto es que: "Todos los miembros del alto tribunal, incluido el presidente, que hoy no cumple función jurisdiccional, entiendan en las causas de todos los fueros, sumando a la equitativa distribución del trabajo, mayor celeridad en las resoluciones y un juez siempre presente para intervenir en la resolución de las causas y dándole a todo el procedimiento mayor transparencia”, según la letra del propio proyecto.
En la propuesta de Suarez también se regula cómo se llamarán a los plenarios de ese máximo tribunal, sobre los que el ala filoperonista ya venía quejándose, señalando que en el oficialismo imponía su mayoría con dudosa legalidad.
Esa queja se materializó en una sentencia, en la que Mario Adaro y Omar Palermo denunciaron que el oficialismo manipula discrecionalmente los llamados a plenario para resolver causas que podrían terminar con resultado desfavorable.




