La investigación judicial que puso la lupa en cómo realizaban los aptos físicos en la Liga Mendocina de Fútbol no para de encontrar irregularidades que complican cada vez más al presidente Omar Sperdutti. Ahora trascendió que no sólo se le falsificó la firma a la médica Marisa Josefina Torre (tía de la diputada provincial Giuliana Díaz y quien fue la denunciante original del escándalo). El mismo modus operandi se aplicó también con otra profesional que es la encargada de un centro de salud de Maipú.
Certificados truchos en la Liga Mendocina: se descubrió que falsificaron la firma de una segunda médica
En el expediente judicial, que complica cada vez más al presidente de la Liga Omar Sperdutti, se comprobó que hay una segunda profesional a la que le robaron el sello
Se trata de Yolanda Elvira Principi, a la que también se le falsificó la firma, pero además se le truchó un sello con su nombre y su número de matrícula que aparece en decenas de recetarios en blanco que fueron secuestrados por la Justicia en allanamientos que se hicieron en la sede de la entidad que preside Sperdutti.
Diario UNO tuvo acceso a la documentación contable y legal que figura en la causa que tramita el fiscal Juan Manuel Sánchez.
Allí además de la falsificación de la firma de la cardióloga Torre, quien negó categóricamente trabajar para la Liga o haber firmado esos papeles, aparece el secuestro de recetarios en blanco firmados por la médica Yolanda Elvira Principi, que es la encargada del Centro de Salud Rutini, en Maipú.
A fines de diciembre pasado la Justicia citó a Principi para que declarara cuál era su vínculo con la Liga Mendocina de Fútbol.
"Nunca he ido a la Liga, nunca he ido a esos clubes. Yo con la Liga nunca tuve nada que ver", negó Principi en su declaración e insistió: "Nunca he firmado nada para la Liga ni para ningún privado, trabajo nada más que para la Municipalidad de Maipú".
La profesional también desconoció el sello con su nombre que aparecía en esos certificados y remarcó: "Nunca he dejado un recetario sellado en blanco" y aseguró que desde que obtuvo su matrícula profesional mantiene la conducta de escribir primero el contenido y firmar o sellar después, afirmando que "nunca sello si no he escrito antes".
Principi le aportó a la Justicia su sello profesional y resaltó que jamás tuvo un sello en cursiva como el que aparece en los recetarios secuestrados, sino que como se dejó constancia tiene un sello con sus dos nombres y apellido y con las letras en imprenta.
"Con la Liga nunca tuve nada que ver"
Con la misma certeza Principi negó haber sido quien firmó el documento donde se informaba la atención de 9.129 jugadores por parte del grupo STMM + SALUD.
"Yo con la Liga nunca tuve nada que ver, no me han ofrecido trabajo, ni invitado", aseveró la médica ante Justicia.
Yolanda Elvira Principi contó que con Patricia Godoy, una de las imputadas en la causa de falsificación de documento y ejercicio ilegal de la medicina la une una relación laboral.
Es que Godoy trabajaba como personal administrativo en el Centro de Salud Rutini, donde Principi es encargada.
Especificó que la tarea de Godoy era otorgar los turnos, buscar historias clínicas y entregar medicación junto a la enfermera. Además, Godoy tenía acceso a la computadora del centro de salud por su rol administrativo.
También relató que se afilió al Sindicato de Trabajadores Municipales de Maipú por invitación de Godoy, quien pertenece al gremio, y que a raíz de ese vínculo y a la confianza que tenía en ella le entregó su currículum y DNI entre los años 2022 y 2023, ya que ella le había ofrecido gestionar una mejora en su sueldo municipal.
Una empresa de salud fantasma
Una vez que se conoció la montaña de irregularidades en torno a a los aptos físicos, la Liga intentó controlar el daño denunciando a la supuesta empresa prestadora del servicio, "STMM Salud", que le pertenece al Sindicato de Trabajadores Municipales de Maipú.
La defensa de Sperdutti fue presentarse como víctima de "buena fe" de esta firma tercerizada, que los habría engañado con las revisaciones.
Estos aptos físicos se les piden a 8.000 jugadores, 2 veces por año, lo que completa un total de 16.000 revisaciones médicas cada 12 mesess.
Durante la investigación que lleva adelante el fiscal Juan Manuel Sánchez, de Delitos No Especializados, se descubrió que el eslabón clave en esa sociedad era Fabio Alenda.
Alenda era secretario general del Sindicato de Municipales de Maipú, tenía un pasado como dirigente de la propia Liga (expresidente de Futsal), y funcionaba como "puente" operativo entre los hombres de Sperdutti y STMM Salud.
Según consta en el expediente, la versión de la "empresa tercerizada" va camino a convertirse en una ficción administrativa. La Liga no le pagaba a una empresa constituida mediante facturas; le pagaba personalmente a Fabio Alenda y a otra médica imputada Natalia Busceme, mayoritariamente en efectivo y fabricando sus propios recibos para cubrir los huecos legales.
La "montaña de billetes"
El análisis financiero es letal. La Ley 25.345 (Ley Antievasión) prohíbe realizar pagos en efectivo por montos superiores a $10.000. La Liga movió $276.674.000 en billetes físicos en apenas 2 meses, todo según consta en el expediente, que además detalla movimientos llamativos:
- En una sola operación del 28 de abril, de un total de $35.742.000 a pagar, la Liga entregó $32.525.000 en efectivo.
- El 7 de marzo, de un pago de $25 millones, $20.430.000 salieron en billetes.
- El 17 de febrero, se registra una salida de caja de $75.393.000 en efectivo.
Al operar de esta manera, la denuncia de la querella estima que se generó una evasión de $130.000.000 correspondientes al IVA y Ganancias que nunca se tributaron.
Todo estalló el 3 de junio de 2025. Durante una reunión en la sede de la calle Garibaldi, la diputada provincial y presidenta del Fútbol Femenino, Giuliana Díaz, notó algo extraño en los nuevos aptos físicos. Y allí comenzó el escándalo en la Liga Mendocina de Fútbol.
La maniobra de los "Recibos X": facturar al revés
Al tratar de descifrar cómo operaba esa sociedad entre la Liga Mendocina de Fútbol y la empresa STMM +Salud, los pesquisas se concentraron en la figura de Fabián Alenda.
Para su sorpresa corroboraron que no es médico ni empresario: figura formalmente como empleado de la Municipalidad de Maipú.
Su situación fiscal es insostenible: está inscripto como monotributista en la Categoría F (locación de servicios), cuyo tope de facturación es ínfimo comparado con los $33.135.000 que la Liga le pagó en apenas 2 meses. No tiene empresa habilitada ni es Responsable Inscripto.
Ante la imposibilidad de que Alenda entregara una factura legal por esos montos, la Liga recurrió a la maniobra de los "Recibos X". En lugar de recibir una factura, la propia Liga imprimía un papel con la leyenda "Documento no válido como factura" y hacía que Alenda lo firmara.
"La facturación se hacía al revés. Lo correcto es que el proveedor facture; aquí la Liga fabricaba el comprobante para dibujar la salida de dinero negro", explicaron fuentes de la querella.
El cerco judicial: 4 imputados y un presidente en la mira
Este flujo de dinero conecta directamente a la tesorería de la Liga con la causa penal.
El fiscal Sánchez ya imputó a 4 personas:
• Fabio Alenda: señalado como organizador (para no ir preso debió pagar una caución de $50 millones).
• Natalia Busceme: la médica que también cobró más de $22 millones "en negro" de la Liga (caución de $20 millones).
• Patricia Godoy y Rocío Reyes, cómplices en la logística y quienes habrían estado a cargo de realizar los electrocardiogramas, aunque no tenían formación técnica ni autorización profesional.
Mientras la Justicia avanza, la situación de Omar Sperdutti se complica. El estatuto de la Liga (art. 327) establece que todos los pagos deben ser "previamente autorizados por el presidente y el tesorero". Los documentos muestran que el financiamiento a la banda de los certificados no fue un error, sino una política de gestión.
Delitos Económicos investiga millonarias transferencias de Omar Sperdutti
En un carril paralelo a la investigación del fiscal Juan Manuel Sánchez, ahora la fiscal Susana Muscianici, de Delitos Económicos, se abocó a la causa por millonarias transferencias de la Liga Mendocina de Fútbol a cuentas de familiares del presidente Omar Sperdutti.
El caso que publicó el periodista de Diario UNO José Luis Verderico comenzó a ser investigado la semana pasada cuando el fiscal Hernán Ríos Ruiz recibió la declaración testimonial de David Berbel, ex secretario de la Liga Mendocina de Fútbol, quien había denunciado en la Dirección de Personas Jurídicas de Mendoza que Omar Sperdutti transfirió $130 millones de la cuenta de la institución a cuentas de empresas de la esposa y los hijos del titular de la Liga.
En las conclusiones a cargo del organismo estatal quedó aceptada la denuncia presentada por David Berbel y las pruebas indiciarias acerca de las maniobras financieras, algo que Sperdutti aceptó haber ejecutado durante una entrevista con Diario UNO.
La información aportada por el denunciante sobre extractos bancarios denotan las siguientes operaciones:
1) Que la empresa DHP60 SAS, cuya gerente Titular es Sonia Elisabeth González, esposa de Omar Sperdutti, recibió 3 transferencias por $21 millones en total.
Todas fueron ejecutadas desde la cuenta oficial de la Liga Mendocina de Fútbol en octubre de 2025.
Dos de esas transferencias de la Liga fueron por $5 millones cada una y están fechadas el 14 de octubre de 2025 a las 8.15 y a las 18.35.
No hay registros contables, según los denunciantes.
2) Que la empresa Transosgui S.A., que, según los registros es controlada por los hijos del presidente de la Liga Mendocina de Fútbol -Hernán Emmanuel Sperdutti y Daiana Ruth Sperdutti- recibió $108.300.000 de la Liga Mendocina de Fútbol mediante tres operaciones fechadas en febrero de 2025: una, por $30 millones; otra, por $8,3 millones ;y la tercera, por $70 millones.
Tampoco hay registros contables, de acuerdo a la denuncia.
Datos adicionales que llamaron la atención del denunciante y de la Dirección de Personas Jurídicas: dos dirigentes de la Liga Mendocina de Fútbol, Federico Omar Alexis Rosales y Oscar Omar Rosales, fueron denunciados por no haber detectado las transferencias a las cuentas de los familiares de Omar Sperdutti siendo que integraban organismos internos de control del organismo del fútbol mendocino.
Gracias a la denuncia administrativa se supo que Federico Rosales es Gerente Suplente de DHP60 S.A.S., la empresa de la esposa de Omar Sperdutti, mientras que Oscar Rosales es representante de Transosgui S.A., la empresa a nombre de los hijos de Omar Sperdutti.
El caso de los seguros
Más tarde, el mismo Berbel denunció otra irregularidad más, pero ahora por $180 millones.
Confirmó en la Fiscalía de Delitos Económicos que la Liga Mendocina de Fútbol aprobó destinar "$180 millones al pago de seguros de futbolistas (en caso de lesiones en el campo de juego) pero que esas operaciones no quedaron registradas en la contabilidad" de la institución, con sede en calle Garibaldi, de Ciudad.
Esa fuerte suma de dinero la aportaron los clubes, durante 10 meses y para 60 equipos, a razón de $300.000 por partido. Pero según el denunciante esas operatorias "no están asentadas en los registros contables de la Liga Mendocina de Fútbol" ni se confirmó a qué aseguradora se contrató.










