En su exposición, Alberto Fernández planteó que el desarrollo de las economías locales permitirá "fomentar la agricultura familiar", lo que a su vez evitará los "costos de transporte" para distribuir los productos en el interior del país.
Al alertar que "sobran las tierras fiscales", el Presidente afirmó que esos terrenos deben ser usados para "producir alimentos para las zonas aledañas", en un debate que, dijo, "le sirve además a las grandes ciudades, que también padecen el hacinamiento".
"Quiero que las tierras del Estado improductivas vayan a quienes produzcan", insistió.
Tras remarcar en que el actual modelo de país está "fenecido" porque "genera pobreza e inequidad", Fernández se preguntó "a qué normalidad queremos volver".
"Si es la que yo he podido conocer, a esa no quiero volver, porque es una normalidad que concentra la riqueza en pocos y distribuye pobreza en muchos; concentra el país en el puerto y lastima a medida que se aleja del puerto", concluyó Alberto Fernández.
Antes del mandatario expuso Florencia Teran, una abogada tucumana y militante del Partido Justicialista que planteó que, hoy, "nacer en una parte del país significa perder derechos".
Al convocar a elaborar una "mirada desde el interior" y no "hacia el interior", Teran propuso recuperar la idea de "echar raíces" y "reivindicar a las provincias y el territorio" porque, sostuvo, las "políticas públicas se construyen desde el territorio"
El Movimiento Arraigo es un espacio a través del cual se busca la implementación de políticas para "continuar generando federalismo en cada rincón del país" con el fin de que "las familias productoras tengan techo y tierra para trabajar", expresó Durañona.