En los primeros días de julio pasado ocurrió uno de los hechos de inseguridad más graves de los últimos años en el este provincial. Dos ladrones que ingresaron a un comercio de indumentaria deportiva no sólo se robaron varios elementos elementos del lugar sino que también abusaron sexualmente de la propietaria. Ahora, la Justicia consideró que hay pruebas suficientes para que los dos sospechosos de cometer el asalto continúen presos.
Una víctima de robo y abuso sexual reconoció a dos sospechosos por su olor a "mugre y alcohol"
Dos jóvenes de 19 y 26 años continuarán presos y arriesgando una dura condena por el robo ocurrido en julio pasado

El hecho ocurrió en pleno centro de Junín, en un local de ropa. Dos jóvenes intentaron violar a la propietaria y le sustrajeron prendas y un celular.
Foto: Cristian Lozano/ Diario UNOEn audiencias judiciales que se realizaron en los últimos días se dictó la prisión preventiva contra Alexis Junior Salinas (26) y Ariel Michael Díaz (19) -este último en modalidad domiciliaria ya que tiene una discapacidad auditiva-. Una jueza consideró que, tal como pidió la Fiscalía, las evidencias que los complican son suficientes a esta altura de la investigación.
Ambos jóvenes están imputados por los delitos de robo agravado por ser cometido con arma, tentativa de abuso sexual con acceso carnal y privación ilegítima de la libertad agravada. Si son encontrados culpables, pueden recibir una pena de entre 5 y 30 años de prisión.
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Las pruebas claves del robo y abuso sexual
La investigación reconstruyó que el 5 de julio pasado, en horas de la mañana, dos jóvenes ingresaron a un local de indumentaria deportiva ubicado en avenida Mitre, en pleno centro de Junín. Allí se encontraban la dueña, de 66 años, y una de sus hijas. Cuando esta última se retiró a hacer unas compras, cerca de las 11.30, el dúo de jóvenes volvió al lugar y desnudó sus verdaderas intenciones: cometer un robo.
En cuestión de segundos amenazaron con una supuesta arma de fuego y con una tijera a la mujer. "No grités porque te voy a matar. Dame la plata", le dijeron. De esta forma le robaron su teléfono celular.
Pero el asalto no terminó allí. El mayor de los ladrones agarró del rostro a la víctima, la llevó al baño del local e intentó abusarla sexualmente por vía vaginal y oral. La comerciante se resistió y el delincuente, sin concretar la violación, la dejó encerrada en el sanitario. Ambos malvivientes huyeron con remeras, chalecos y camisetas deportivas de clubes como River, Boca e Inter de Miami. La propietaria logró forzar la puerta del baño una hora después y pidió auxilio.
El primero en caer detenido en la causa fue el Junior Salinas. Un vecino del comercio, que estaba lavando su auto en la calle, vio que salía corriendo del lugar al momento del robo y lo señaló porque lo conocía de antes. Se realizó un allanamiento en su propiedad y se encontró una mochila que contenía parte de las prendas de ropa sustraídas del negocio en Junín. En tanto que Arielito Díaz fue entregado por su padrastro horas después, cuando el robo ya era noticia en distintos medios de comunicación.
Una de las pruebas claves en la causa es la rueda de reconocimiento que se realizó. La víctima del robo y abuso sexual no alcanzó a ver las características de los autores ya que cuando la abordaron le corrieron los lentes de su rostro y no podía observar con claridad. Pero sí declaró que los ladrones tenían el mismo olor a "mugre y alcohol" que la pareja de jóvenes que había ingresado minutos antes a consultar por una campera.
Al establecer el vínculo con los supuestos clientes, se realizó una rueda de reconocimiento con la hija de la mujer, quien estaba presente en ese momento y también declaró sobre el particular olor de ellos. La chica señaló al Junior y al Arielito como las personas que habían ingresado al local minutos antes del robo.