La causa por los múltiples abusos sexuales a menores hipoacúsicos en el instituto de tiene oficialmente imputado a su sexto sospechoso en las primeras horas del jueves. La monja Kosaka Kumiko, quien estuvo un mes prófuga y se entregó el martes en Buenos Aires, llegó a Mendoza en las primeras horas de este jueves.
Una comisión de policías mendocinos viajó hasta esa provincia para realizar el traslado de la religiosa de origen japonés, quien está muy complicada en el expediente. Fuentes judiciales adelantaron que tras llegar, será imputada y trasladada a la Unidad III Penal de Mujeres ubicada en El Borbollón, Las Heras.
Hasta el momento no trascendió la calificación de los delitos que le imputará el fiscal del caso, Gustavo Stroppiana. Sucede que la investigación contra Kumiko no está en el mismo expediente que los otros cinco acusados, sino que el magistrado decidió extraer una compulsa ya que la pesquisa inicial está muy avanzada respecto a los tiempos procesales -ver aparte- y la causa contra la japonesa sería una especie de lastre.
Además, Stroppiana decidió que las fojas que lleva acumuladas en su contra la monja estén bajo secreto de sumario por el momento.
Lo cierto es que en menos de dos semanas se realizará una audiencia en la Justicia de Garantías, debido a que el abogado de Kumiko había presentado un pedido de mantenimiento de la libertad antes de que su representada se entregue en . El fiscal negó esta medida, por lo que ahora será un juez el que defina si se otorga un recupero de libertad -ya que la monja estará encarcelada- o una prisión domiciliaria, en caso que la defensa lo solicite.
Esto es poco probable ya que la situación no es la mejor para la sexta sospechosa en las causas del instituto Próvolo. Algunas víctimas la señalaron en un principio como la persona que los maltrataba u ocultaba los abusos, poniéndole pañales a los menores vejados, por ejemplo. Pero luego, dos exalumnos declararon que la mujer participó también de los vejámenes.
Avance en la causa principal
Las defensas técnicas de los cinco acusados -los curas Nicola Corradi (82) y Horacio Corbacho (56), y los empleados José Luis Ojeda (50), Armando Gómez (46) y Jorge Bordón (50)- han presentado distintos recursos contra la investigación del fiscal Stroppiana.
Controles jurisdiccionales, apelaciones a las prisiones preventivas y otros mecanismos judiciales fueron esgrimidos por los abogados que han perdido en todas las ocasiones ante la Justicia de Garantías. Luego insistieron en la última instancia que tienen, la Cámara de Apelaciones en lo Criminal, representada por la Octava Cámara del Crimen.
En la mañana de este miércoles se realizó un audiencia en la que, entre otros argumentos, los defensores manifestaron que son nulas todas las pruebas que se produjeron desde el 27 de febrero hasta hoy.
Ese día, una jueza de Garantías subrogante accedió al pedido de prórroga de la investigación solicitado por Stroppiana. El fiscal se defendió en la audiencia de este miércoles y el próximo lunes los jueces se expedirán al respecto.