El diccionario de la Real Academia Española define la omisión en una de sus acepciones como "flojedad o descuido de quien está encargado de un asunto". A la hora de determinar responsabilidades sobre los abusos a menores discapacitados del instituto el Arzobispado ya no podrá decir que los sacerdotes Nicola Corradi y Horacio Corbacho no eran su responsabilidad, ya que omitieron velar por las tareas de los sacerdotes.
Así lo revela un informe pedido por el senador Julio Cobos (Cambiemos) al Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto sobre la situación legal ante el Estado argentino del instituto que fue sede de múltiples abusos a niños hipoacúsicos.
"La congregación que nos ocupa tiene su encuadre dentro del Derecho Pontificio, lo cual significa que se encuentra bajo la órbita de la Santa Sede, dependiendo en forma local del obispo del lugar", dice el informe que le remitieron a Cobos.
El legislador señaló que cuando se creó, la Dirección de Culto Católico tomó ciertas obligaciones, como llevar el registro de institutos de vida consagrada y tramitar el ingreso a la República, la prórroga y permanencia y radicación de clérigos y religiosos católicos.
El 30 de abril de 2003 se le otorgó la personería jurídica al instituto Próvolo. Pero antes, en 2001, el Consejo Generalicio de Verona de la Compañía de María para la educación de niños sordos remitió un documento en el que se especificaron los cargos de las sedes de la institución en Argentina.
En ese documento aparece el sacerdote Nicola Corradi como vicedirector y primer consejero de la sede de Mendoza, es decir que el cura llegó a Mendoza ya con un cargo designado desde .
En la información que le enviaron a Cobos también especifican que en 1998 se inauguró oficialmente el establecimiento en Mendoza.
Cobos dijo que también pidió informes a la Dirección General de Migraciones para que les den los datos que tengan sobre el sacerdote que llegó de Italia. "Nos tienen que contestar si en su momento se les pidió información y se evaluó la situación de esta persona", sostuvo.
"Una vez que tengamos toda la información la vamos a remitir a la fiscalía como antecedentes. Creo que ante estos hechos hay que salirse de tanto protocolo y realizar los aportes que cada uno pueda", agregó. Dijo que como objetivo en segundo plano está el de saber si hay legislaciones que tengan blancos y se mejoren los controles en estos casos.
La investigación de la causa que llevan adelante el fiscal Fabricio Sidoti y el adjunto Fernando Guzzo sigue en curso pero sin novedades. El número de víctimas, hasta ahora, se mantiene en 22 y Corradi, de 82 años, continúa alojado en la Penitenciaría en el pabellón de violadores y acusados de violencia de género, junto con los otros cuatro imputados por el delito de .
