Fraude por $257 millones

Los hermanos acusados de cometer una millonaria estafa al Banco Nación con "vacas fantasmas"

Los hermanos formoseños fueron acusados de cometer una estafa con préstamos que utilizaban para hacer lavado de dinero

En una de las causas por estafa más relevantes de los últimos años en el norte argentino, la Justicia Federal confirmó los procesamientos de los hermanos Iván Cruz y Nicolás Costa, considerados los jefes de una asociación ilícita que defraudó al Banco Nación por más de $257 millones mediante documentación falsa, con el agravante de lavado de activos.

La estafa se centró en la firma Iván Costa e Hijos S.R.L. Según la investigación, entre octubre de 2022 y enero de 2023, la empresa obtuvo 15 préstamos bajo la modalidad de descuento de cheques de pago diferido.

Para lograr una calificación crediticia de $277 millones, presentaron balances apócrifos que declaraban al Banco Nación la existencia de 5.489 cabezas de ganado valuadas en más de $259 millones, representando casi el 49% de sus bienes de cambio. La mayoría de las facturas utilizadas resultaron falsas.

Banco-Nacion
El Banco Nación de Formosa fue la víctima de la millonaria estafa.

El Banco Nación de Formosa fue la víctima de la millonaria estafa.

Estafa millonaria

Los cheques fueron rechazados por falta de fondos, generando una deuda que, con intereses, superó los $766 millones. La denuncia penal fue presentada en marzo de 2024 por el gerente de la sucursal Formosa del Banco Nación.

La pesquisa reveló que los fondos obtenidos con la estafa fueron canalizados a través de otra sociedad integrada por personas cercanas a los hermanos, con movimientos bancarios que superaron los $2.200 millones entre enero y noviembre de 2024, pese a un capital social ínfimo.

La Cámara Federal de Apelaciones de Resistencia, en marzo pasado, y posteriormente la Casación, confirmaron los procesamientos de una docena de imputados por la estafa. A los hermanos Costa se les atribuye el rol de jefes de la asociación ilícita, fraude en perjuicio de la administración pública, falsificación de documentos y lavado de activos. La Justicia consideró que existió una estructura organizada con división de roles, que incluyó la participación de un funcionario del banco y un contador, entre otros.

Los hermanos presentaron descargos, argumentando dificultades económicas y buscando el beneficio de concursos preventivos. Sin embargo, los tribunales rechazaron los planteos defensivos y mantuvieron la calificación de los delitos, destacando el “vicio de origen” de los créditos obtenidos con documentación apócrifa. Algunos de los hermanos lograron en su momento libertad domiciliaria, aunque la causa por la millonaria estafa avanza hacia el juicio oral.