Aunque hubo varios antecedentes de abusos sexuales a niños en (está claro que lo del instituto no es el primero), nunca hubo curas presos en Mendoza ni sentencias penales.
En 1998, Tomás (14) cursaba 2° año de la secundaria en Don Bosco y fue abusado sexualmente por un cura al que trasladaron a Paraguay.
En 2001, el cura Francisco Armendáriz afrontó una demanda por paternidad de una alumna de catequesis y se probó su filiación.
En el 2004 un vicario de San Martín fue acusado por Iván González de .
Otro antecedente ocurrió en el 2010. En esa oportunidad, Luis Sabarre fue denunciado por abusar sexualmente de una niña de 9 años, en Luján. El Arzobispado lo suspendió y un año después lo reincorporó.