La pelota se detuvo en Villa Angelina por una lamentable tragedia. El potrero, ese refugio sagrado donde las tardes se medían en goles y atajadas, hoy luce en silencio, atravesado por un dolor que no encuentra consuelo y genera una angustia permanente.
"Con el corazón en mil pedazos", la tragedia y una desgarradora despedida del chico electrocutado
El velorio de Lisandro, el chico de 12 años que murió electrocutado en Tucumán, fue despedido tras la tragedia por sus familiares, amigos, allegados y compañeros del club de fútbol donde jugaba

El velorio de Lisandro, el chico que murió electrocutado en Tucumán, tuvo escenas desgarradoras, propias de una tragedia.
Allí, en el club de su barrio, familiares, vecinos y, sobre todo, sus amigos, le dieron el último adiós a Lisandro, el nene de 12 años que perdió la vida de la manera más injusta el pasado sábado, cuando murió electrocutado en medio del feroz temporal que azotó a San Miguel de Tucumán.
El dolor de una comunidad entera por la muerte de Lisandro se materializó en esa cancha. Para Lisandro, el club no era solo un espacio físico; era el lugar donde era genuinamente feliz, donde pasaba sus horas soñando detrás de un balón junto a sus dos grandes amigos, los mismos que lo acompañaban en el momento de la tragedia y que resultaron ilesos.
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En las redes sociales y en la canchita que lo acobijaba en Tucumán, las palabras de despedida de los vecinos y compañeros en el velorio, resumieron la impotencia: "Descansá en paz, loco. Se te va a extrañar por la cuadra jugando con los chicos".
Tragedia en Tucumán: una trampa mortal bajo el agua
La tragedia que enlutó a Tucumán ocurrió el sábado por la tarde, cuando la ciudad quedó bajo el agua tras una tormenta histórica. Lisandro, que cursaba el último año de la primaria y era el único hijo varón de su familia, regresaba de jugar a la pelota.
Al transitar por la calle Jujuy al 1800, frente a un conocido supermercado y en una zona donde el agua se había acumulado peligrosamente, la fatalidad lo encontró. Según el relato de los testigos y comerciantes de la zona, el menor resbaló y, en un intento por no caer al agua, tocó un poste de luz. La descarga eléctrica fue fulminante.
"Fue frente a mi local. Tocó un poste que estaba electrificado. Lo vimos con toda la impotencia porque no podíamos hacer nada. Se escuchó la descarga y fue shockeante", relató uno de los comerciantes que presenció la desesperante escena. A pesar de los esfuerzos de los vecinos y la rápida llegada de la Policía, nada se pudo hacer para salvarle la vida.
Indignación y dolor en el velorio tras la tragedia
El caso de muerte no solo ha generado una profunda tristeza, sino también indignación. Horas después del hecho, varios transeúntes denunciaron que días previos ya se habían sentido descargas menores en ese mismo pilar de luz, convirtiéndolo en una trampa mortal silenciosa que detonó con la inundación.
Hoy, mientras las autoridades investigan las responsabilidades detrás de la negligencia, el barrio llora a "los chicos del frente", como los describió una vecina rota de dolor. La tragedia del temporal en Tucumán —que también se cobró la vida de una joven pareja en Tafí Viejo— dejó una herida abierta.
Pero en Villa Angelina, el recuerdo de Lisandro quedará para siempre ligado a esa canchita. Allí donde los pibes seguirán pateando, ahora con un ángel guardián mirándolos desde arriba, en el lugar donde él siempre fue feliz.