La primera etapa sorprendió a propios y extraños. Lejos de lo que era el imaginario popular, a la Selección argentina le costó abrir el marcador en el estadio Monumental. Lionel Messi tuvo más de una chance, pero no pudo convertir su anhelado grito en su último partido con la Albiceleste.
Llegado el cuarto de hora del complemento, la Selección argentina amplió la ventaja. Nico Paz, que había ingresado al campo dos minutos antes en lugar de Rodrigo De Paul, puso el 2-0.
El futbolista del Como de Italia la acomodó para su zurda y convirtió un verdadero golazo. De esta manera no solamente la Albiceleste amplió su ventaja, sino que Messi sumó su segunda asistencia.
A los 25', finalmente llegó el gol más esperado. A Agustín Giay le convirtieron un penal que el mejor jugador del mundo convirtió en gol.
El 10 no dudó. Ni bien el árbitro sancionó la pena máxima, el zurdo se adueñó de la pelota. Con la seriedad que marcó su carrera, la cruzó y la puso al ángulo para hacer delirar al mundo del fútbol.
