El presente de Eduardo Coudet en Europa es una moneda de dos caras. Por un lado, la angustia deportiva: su Alavés sufrió un revés durísimo y quedó al borde de la zona de descenso. Por el otro, el interés de River para poder contar con sus servicios.
“Estamos en la misma situación que hablé el otro día. Nadie le cree a nadie, pero es la verdad. Seguramente la gente que cubre a River sabe que lo que digo es cierto”, manifestó el Chacho, buscando desactivar la bomba mediática.
Con una honestidad brutal, el ex DT de Racing y Rosario Central aseguró que no tiene motivos mentir en sus declaraciones: “Si hubiese tenido un contacto, lo diría. No tengo por qué ocultar algo. No sería un misterio para mí, no tengo la necesidad de ocultar. Mi versión es 100% comprobable”.
El pacto de caballeros con el Alavés
Para Coudet, el respeto por su actual club es innegociable, especialmente en un momento donde los resultados no acompañan. El técnico enfatizó que, en caso de existir un llamado que contenga las características de la telefonía argentina, los primeros en enterarse serían los dirigentes españoles.
“No soy mentiroso. Si se contactan conmigo, no tengo problema de decirlo públicamente. Incluso, iría con los directivos y les contaría lo que pasa. Ellos se han portado muy bien conmigo”, sentenció.
El dilema de River
Pese a la desmentida pública, en los pasillos del Monumental el nombre de Coudet sigue siendo el que más consenso genera. Su estilo ofensivo, su personalidad eléctrica y su pasado con la banda roja lo convierten en el sucesor natural.
Sin embargo, la situación contractual y el presente crítico del Alavés complican cualquier salida inmediata. Con el equipo a tres puntos de caer a la zona roja, ¿podrá Coudet soltarle la mano al elenco español por el llamado seductor de uno de los clubes más importantes del país?
