Por la ida de los octavos de final de la Copa Libertadores, River visitó a Libertad de Paraguay en el Estadio La Huerta. El partido finalizó sin goles, pese a que El Millonario mostró una mejora significativa en la segunda parte.
A los 14, Franco Armani contuvo un centro que terminó desviándose, mientras todo River mostraba un juego que nada se asemejaba a lo que pretende habitualmente Marcelo Gallardo.
Promediando la media hora de juego, el que avisó fue Facundo Colidio, en un remate totalmente aislado. Libertad incomodó todo el tiempo a River mediante una intensa presión.
Como suele suceder en todos los partidos, hubo tiempo para que Armani se luzca en dos oportunidades. Primero rechazó un intento de centro que se le metía por el segundo palo, y luego agigantó su figura ante el remate de un Fernández que corrió mano a mano en solitario.
Con mucho que mejorar, River salió al segundo tiempo con tres modificaciones ofensivas: ingresaron Sebastián Driussi, quien volvió de una lesión, Juan Fernando Quintero y Nacho Fernández.
Fernández y Quintero le cambiaron la cara a El Millonario
Justamente, fueron estas modificaciones las que le dieron otras intenciones al conjunto visitante, que comenzó a generar algunas oportunidades en el inicio del complemento. Primero fue Colidio y luego Juanfer Quintero, en un remate que desvió uno de sus propios compañeros.
A las mencionadas chances se le sumó un remate de Fernández de media distancia, un tiro libre de Quintero, y un remate de Gonzalo Montiel, disparos que fueron bien contenidos por el arquero Martín Silva.
River mostró dos caras y demostró que si se anima a jugar puede ser completamente superior a Libertad. La serie quedó abierta, y se definirá el próximo jueves en el Estadio Monumental.
