La despedida de Lionel Messi de la Selección argentina trascendió cualquier marco estrictamente deportivo para convertirse en un hecho histórico cargado de nostalgia. Claudio Chiqui Tapia optó por dejar a un lado las vitrinas y los libros de récords para expresarse desde un lugar mucho más íntimo y cercano a través de una emotiva carta.
Chiqui Tapia escribió sobre la resiliencia y el hombre detrás del mito
El texto del mandamás del fútbol argentino comenzó abordando el tramo más difícil para cualquier fanático: aceptar el paso del tiempo: "Llegó ese día que nadie quería que llegara. Pero el tiempo es inevitable y acá estamos, tratando de encontrar palabras para escribir el final de un ciclo. No el final de la historia. Porque hay historias que, cuando se vuelven eternas, ya no tienen final."
Esa persistencia tuvo su recompensa en el tramo final de su viaje internacional. Tapia rememoró las batallas superadas hasta alcanzar la consagración en la Copa América, el festejo en la Finalísima de Wembley y el punto culminante en la tarde mágica de Qatar, donde la perseverancia del capitán terminó por saldar la deuda más grande y quedar grabada en la memoria colectiva del país.
El broche de oro llegó con una declaración de admiración profunda que rompió cualquier protocolo dirigencial: "Las camisetas algún día se cuelgan. Los partidos terminan. Los estadios se apagan. Las leyendas, no".
"Y mientras exista una pelota rodando en nuestro país, mientras un chico grite un gol con la camiseta celeste y blanca, mientras un argentino recuerde dónde estaba aquel 18 de diciembre, vas a seguir estando ahí", escribió el presidente de la AFA en uno de los párrafos más poéticos.
"Nuestro capitán. Nuestro campeón. Nuestro 10. Mi héroe favorito. Gracias por todo, Leo. Esta siempre va a ser tu casa", concluyó Claudio Chiqui Tapia.
