Tras su conflictiva salida, el arquero costarricense Keylor Navas se despidió de Newell's con una sentida carta de despedida dirigida a los hinchas que lo criticaron con dureza.
"Hoy me despido con el corazón lleno de gratitud y respeto hacia una institución que me abrió sus puertas con ilusión. Me voy con la frente en alto, sabiendo que mi profesionalismo y lealtad con este club fue total", dijo Navas tras no haber estado ni en el banco de suplentes en las dos primeras fechas del Torneo Clausura.
Keylor, con pasado en Real Madrid y PSG, entre otros clubes, llegó a Rosario en los días previos al comienzo del Clausura y con la clara intención de irse al León de México: "Aunque a veces el silencio pueda parecer ausencia, nunca me detuve. Siempre estuve entrenando con disciplina, preparándome con fe, confiando en que Dios abriría la puerta correcta en el momento indicado. Por eso agradezco profundamente a cada club que se interesó en mí, que vio más allá del ruido y confió en mi trayectoria y compromiso".
"Me llevo en el corazón a todas esas personas que nos acogieron con cariño verdadero tanto a mí como a mi familia, con afecto genuino desde el primer día. Gracias por los mensajes, el afecto y la energía que los caracteriza". "Me llevo en el corazón a todas esas personas que nos acogieron con cariño verdadero tanto a mí como a mi familia, con afecto genuino desde el primer día. Gracias por los mensajes, el afecto y la energía que los caracteriza".
Con 38 años, Keylor Navas se va de la Lepra rosarina habiendo jugado solo 16 partidos oficiales y dejando un mal recuerdo por su conflictiva salida: "Si llegué a Newell’s fue porque Dios así lo quiso, viví y luché por los colores de este club como lo he hecho por todos los escudos que en mi carrera deportiva me ha tocado defender", indicó.
"El fútbol tiene reglas que muchas veces no se ven desde fuera. Y cuando uno ama profundamente a un club, como ustedes aman a Newell’s, es natural querer que todo sea perfecto, sin margen para dudas ni vacíos", reconoció el experimentado arquero para despedirse.
"Cada partido vivido fue una forma de agradecer, atajando con el alma, luchando por permanecer con seriedad, entrega y fe, uniendo al grupo, motivando a mis compañeros y dejando todo bajo el marco". "Cada partido vivido fue una forma de agradecer, atajando con el alma, luchando por permanecer con seriedad, entrega y fe, uniendo al grupo, motivando a mis compañeros y dejando todo bajo el marco".