Independiente Rivadavia está a horas de vivir uno de los encuentros más destacados de su historia. En su segundo año transitando en Primera División (en el formato actual), la Lepra viaja rumbo a Buenos Aires, contando los minutos para enfrentar a su homónimo de Avellaneda en los octavos de final del Torneo Apertura. Algo inimaginado hace un año atrás.
Fabrizio Sartori Prieto y la espera para jugar los octavos de final ante el Rojo
"Tengo una ansiedad de que llegue el domingo, no se pasan más los días. He tratado de hacer cosas que no estén tan relacionadas al fútbol para salir un poco. Con los chicos también nos hemos juntado en las tardes para que se haga más llevadero todo", confesó el jugador, en diálogo con Ovación 90 en Radio Nihuil, en la antesala de los octavos de final.
"El grupo anímicamente está muy bien pero uno tiene que aprender a manejar este tipo de emociones porque, por ahí sentirlas tanto, llega un punto en el que pueden perjudicar. Tratamos de tranquilizarnos y por suerte venimos bien", completó respecto de las horas previas al duelo ante Independiente de Avellaneda.
Sin embargo, el objetivo para Independiente Rivadavia es claro y así lo definió Fabrizio Sartori Prieto: "Queremos llegar a la final. Conformarnos sería un error muy grande". Ilusionarse es asequible y el delantero también se lo permitió: "Sería hermoso poder clasificar y dejar al club en lo más alto posible".
Su esfuerzo para llegar al presente que hoy disfruta en Independiente Rivadavia
A pocos días de renovar su contrato con el club, Fabrizio Sartori Prieto hace una mirada retrospectiva de lo que fue su derrotero para lograr asentarse en la primera de Independiente Rivadavia.
"Me siento muy feliz, sobre todo cuando veo para atrás y veo tanto esfuerzo y todo lo que pasé el año pasado buscando esta oportunidad. Y hoy estar haciendo goles es muy gratificante. Igual soy consciente de que no tengo nada asegurado y estoy en un grupo donde la competencia interna es muy alta y sana así que tengo que trabajar todos los días y no bajar", aseguró.
En la temporada 2024 atravesó un camino irregular: le tocó jugar con la Reserva y sumar muy pocos minutos con el plantel principal. Su perseverancia hizo que el sacrificio tuviera sus frutos. "Tuve que tener mucha paciencia y esforzarme el doble porque el año pasado, desde lo emocional y lo deportivo, me costó muchísimo. Jugué muy pocos partidos. La mayor parte de los partidos quedaba fuera de la lista de los concentrados o no viajaba. Iba a jugar a Reserva para no perder el ritmo y se hacía difícil mentalizarse de esa manera para seguir estando bien. Evolucioné como jugador pero tengo que destacar el mantener la calma y la paciencia. Además, el cuerpo técnico y mis compañeros me ayudaron muchísimo. Me aconsejaron, me dijeron que tenía que seguir entrenando que la oportunidad ya iba a llegar". Y finalmente llegó. Hoy es uno de los fundamentales en el once de Alfredo Berti y todo indica que será titular mañana en Avellaneda.
El desafío de jugar con Sebastián Villa
Por último, Fabrizio Sartori Prieto no dejó de destacar el trabajo colectivo de todo el grupo. Y, en ese sentido, le dedicó unas palabras al capitán del equipo Sebastián Villa. El delantero contó lo desafiante que fue aprender a jugar a la par del colombiano. "Sebastián (Villa) es un jugadorazo para mí, tiene mucha jerarquía. En lo personal, al principio, me costó entrar en el ritmo de él, entenderlo. Después con el paso del tiempo lo fui conociendo. Hoy ya sé cuándo va a tirar el centro, cuándo va a patear, cuándo va a hacer el pase. Él es un jugador que piensa muchísimo más rápido, ve cosas que otros jugadores no. Entiende mucho el partido que juega. Para mí fue un reto aprender a jugar con él".
