El segundo ciclo de Marcelo Gallardo no terminó de la mejor manera, ya que todas las esperanzas depositadas en su liderazgo quedaron en la nada. El entrenador más ganador de la historia de River Plate no logró replicar lo realizado en su primera etapa y se fue de una manera impensada: con una hinchada agradecida, pero harta.
"El problema de River era Gallardo"
El Mono, quien enfrenta una denuncia realizada por los propietarios de un reconocido restaurante de Tandil que acusan al ex arquero de Boca Juniors y ex DT de Santamarina de no haber pagado consumos por alrededor de $10 millones de pesos, habló en el programa Picado TV con reflexiones sin filtro.
"El problema era Gallardo. Pero no porque Marcelo sea un mal entrenador, porque para mí es el mejor del fútbol argentino, lejos. Sino porque había concluido un ciclo. Me parece que el día a día era muy difícil en la relación con los jugadores, con los dirigentes. Transmitía enojo, transmitía fastidio, transmitía que él no era feliz más en River", empezó analizando el ex arquero.
Además, continuó en la misma línea: "¿Se acuerdan de esas imágenes del presidente y Francescoli en la salida de Ezeiza? Yo creo que era la imagen de dos tipos derrotados por la coyuntura, pero en el fondo, yo no digo que estaban felices, pero ellos entendían que era necesaria la ida de Gallardo".
Navarro Montoya señaló cómo cambió Gallardo en River
En su análisis el ex arquero de 60 años continuó poniendo en valor lo realizado por el Muñe en el Millo, pero que siguió con una crítica despiadada: "Gallardo le dio todo a River y creo que está instalado entre los grandes de la historia de River, pero este último ciclo fue malo en muchos sentidos".
"No solo en lo deportivo, sino en la convivencia día a día, en la relación con los jugadores, en la relación con los dirigentes, en las cosas que no permitía que eran normales en cualquier club, en los espacios que no les permitía tener y que era normal que tuvieran Francescoli o Ponzio", detalló.
"En River no solo cambió el equipo dentro de la cancha, cambió el día a día. Cambiaron algunas caras que ya no pertenecen al fútbol profesional, volvieron a haber roles normales. Había una conducción súper personalista, que era la de Gallardo, y ahora hay una conducción colectiva. Hay un presidente, hay roles, hay una relación menos tortuosa, más colectiva y más grupal", concluyó Carlos Navarro Montoya.
