Godoy Cruz afronta horas complicadas. Tras un semestre para el olvido, el Tomba no depende de sí mismo para mantener la categoría en la elite del fútbol argentino. Como máximo, puede aspirar a forzar un desempate (tiene que ganar obligadamente y esperar que Aldosivi no sume de a tres).
En aquel momento el destino le sonrió al Bodeguero, ya que en Buenos Aires Platense y Racing de Córdoba igualaron 3-3. Si alguno de los dos sumaba de a tres, no solamente se salvaba del descenso, sino que condenaba a su vez al elenco mendocino, el cual terminó peleando por dar el salto a la máxima categoría del fútbol argentino.
Qué sucedió el 20 de abril del 2002
Godoy Cruz visitó el Hilario Sánchez con la obligación de ganar para salvarse del descenso. Pese a que el resultado no fue el esperado, el Expreso no solamente logró mantener la categoría, sino que logró meterse entre los ocho mejores de aquel torneo Clausura.
San Martín de San Juan comenzó por delante en el marcador. Un desborde de Ariel González terminó en un centro perfecto a la cabeza de Marcelo Berza, quien pintaba de oscuro el panorama del elenco mendocino, cuando el reloj marcaba 21 minutos de la primera etapa.
Godoy Cruz no solo salvó la categoría, sino que peleó por el ascenso.
El Bodeguero, tocado en su orgullo, pegó en una de las primeras del complemento. Pablo Corti le puso la pelota en la cabeza a un Alejandro Abaurre que, una vez más, hacía delirar a los hinchas de Godoy Cruz, con apenas ocho minutos disputados en el complemento.
Los minutos pasaron y los equipos fueron conservadores. Ninguno llegó con peligro al arco rival y parecieron conformarse con el desenlace. Sobre todo el Expreso, que logró matar dos pájaros de un tiro: sellar la permanencia y jugar por el ascenso.
Así formaron los equipos en el Hilario Sánchez.
Las voces de los protagonistas
Rafael Iglesias, que fue titular aquel sábado en Pueblo Viejo, expresó: "Esto es un orgullo para mi, se lo quiero dedicar a toda mi familia, a mi vieja y a mi hermana. También le quiero agradecer a toda la gente que nos vino a apoyar y a los que escucharon por la radio. Este es un equipo de hombres y le dedico esto a los hermanos Rubén y Osvaldo Almeida".
Alejandro Abaurre, autor del gol que todavía es recordado en Godoy Cruz, soltó: "Yo creo que en este momento mostramos la personalidad del equipo. Se lo dedico a mi hija. Ahora vamos a jugar sin la mochila que se llama descenso, seguro todo cambiará".