El 10 en la espalda y la sonrisa entre los dientes. Bautista Filizzola acaba de coronar una nueva estrella para Marista en el rugby regional y la alegría es interminable. Hace instantes finalizó el clásico con Mendoza pero las pulsaciones todavía están a diez mil revoluciones y el apertura no puede ocultar su felicidad.
El Cura tiene una parada más, ni más ni menos que la frutilla del postre de una temporada que ya es inolvidable. Tras ganar el Torneo del Interior y el Regional, ahora buscará ser el mejor del país: "Breve festejo en el club y a pensar en Newman. Es un equipazo, por algo está donde está y ganó el torneo de la URBA. Desde mañana ya lo vamos a estudiar. Queremos cerrar un año inolvidable para el rugby de Mendoza", cerró el 10.
La final de Filizzola y su autoexigencia
Bauti fue uno de los puntos altos y el goleador de la gran definición ante Mendoza RC. El apertura marcó tres penales y una conversión, cerrando con 11 puntos su tanteador individual, aunque no le alcanzó para quedar del todo satisfecho: "No me sentí tan cómodo, para mí no fue una gran final en lo personal porque soy muy exigente conmigo mismo pero ganamos y eso siempre es lo importante, lo colectivo".
Filizzola, el musicalizador de Marista
Puertas para adentro, el 10 del equipo también es el encargado de musicalizar cada festejo: "Claro que pone música ahora, no tiene otra opción", dice el menor de los Gómez. Claro, es que aparte de apertura y figura, Bauti pincha como otra de sus pasiones, además del amor por la ovalada.
