Juan Román Riquelme está diagramando el equipo que buscará ser protagonista de los torneos locales y que, sobre todo, tiene como principal objetivo obtener la séptima Copa Libertadores. Para ello está buscando reforzar las diferentes líneas y una de las grandes preocupaciones de Boca era que Ander Herrera no había definido su continuidad.
Fue así que desde La Boca la incógnita se había incrementado y fue el mismo jugador el encargado de disiparlas: el mediocampista de 36 años comunicó que desea cumplir un nuevo ciclo con la Azul y Oro.
El calendario de Boca para 2026 será extenuante: deberá afrontar el Torneo Apertura, el Clausura, la Copa Argentina y la Copa Libertadores, con la posibilidad de disputar más finales si logra conquistar alguno de esos certámenes. Por eso, el nivel de exigencia para los jugadores será aún mayor y el objetivo es que el futbolista español esté a la altura de las circunstancias.
El contrato de Ander Herrera tendrá ciertas contemplaciones
Se llegó a especular con un esquema de productividad, teniendo en cuenta la escasa participación de Herrera durante el 2025, pero finalmente el acuerdo irá por otro lado. Es que la dirigencia del Xeneize le tiene preparado un contrato especial que propone un sueldo fijo y con una rebaja económica comparado con el anterior.
En total Herrera logró disputar 17 de los 44 partidos que disputó Boca y apenas logró sumar 640 minutos lo que se traduce en 7.1 partidos completos, una cifra preocupante y, al mismo tiempo, irrisoria.
Por otro lado, el español tiene un objetivo en mente: la Copa Libertadores, donde buscará sumar la mayor cantidad de minutos posibles para transformarse en una fija de Claudio Úbeda y dejar atrás un año donde generó más expectativas que certezas con su rendimiento.
El 2 de enero se sumará a los entrenamientos donde tendrá un régimen de entrenamiento diferenciado en el inicio de la pretemporada para prevenir las dolencias crónicas y en fortalecer su base atlética.
