Pese a que en el medio pasaron 10.627 días, la jugada que tiene como protagonistas a Oscar Ruggeri y José Luis Chilavert no se olvida. El defensor central, por entonces en San Lorenzo, estuvo cerca de lesionar al arquero paraguayo, ídolo de Vélez.
Al repasar la jugada en la pantalla, Ruggeri expresó: “Qué loco, cómo pasé. Mirá el Bambino Veira cómo me toca la cara. Pobre Bambino, pero estuvo bien. Hoy frío, digo que estuvo bien. Si no, iba a hacer una locura”.
Cuando sus compañeros pidieron tarjeta roja por la jugada, el Cabezón reveló: “Qué me va a echar si le hablé y le dije que Chilavert me escupió en la cara. Si a cualquiera de ustedes los escupen, ¿se quedan quietos y se van a su casa? Es lo peor que te pueden hacer, y Sánchez lo vio”.
“Chilavert saltó porque Rivadero gritó. Justo se levantó y lo raspé. Netto levantó las manos como diciendo que no era nada. ¿Por qué estaba ahí yo? Me quedé de 9. Le iba a pegar, le dije que no me importaba más el partido. Le dije que me quedaba para pegarle porque no me importaba más nada”, sumó.
Para culminar, Ruggeri se refirió a la reacción de los hinchas de Vélez tras su cruce con uno de los ídolos de la institución: “Cuando bajé ahí al banco, la gente de Vélez me quería matar. Me tiraron con todo”.
