El ex DT Ángel Cappa cargó duramente al astro del Inter Miami de Estados Unidos Lionel Messi tras su visita al Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el pasado jueves en Washington. Es que el mandatario norteamericano es partícipe del conflicto bélico de Medio Oriente.
"Como cualquier persona, tiene derecho a pensar como le dé la gana de política y de lo que sea. Pero acaba de aparecer junto a Mas Canosa, miembro destacado de la mafia internacional, y de Donald Trump, uno de los terroristas mundiales más temidos, un tipo que va por el mundo bombardeando países extranjeros, matando gente impunemente y poniendo en peligro a la humanidad entera con la amenaza de una guerra mundial devastadora", añadió el ex ayudante de campo del Real Madrid de España.
Cappa además elogió a Messi
"Messi no solo es el mejor futbolista del mundo actualmente, sino que forma parte de los mejores de la historia, junto a Di Stéfano, Pelé, Cruyff y Maradona. Ha repartido y sigue haciéndolo, alegrías y emociones por todo el planeta, desde hace muchos años, como lo que es: un genio, un inventor de maravillas", exteriorizó.
"Desde que el fútbol es el deporte de mayor convocatoria del mundo, hace ya una pila de años, los políticos y gobernadores de todas las orientaciones ideológicas, democráticos, tiranos o lo que fueran, buscan el apoyo de los triunfadores. Especialmente de los ídolos. Fotografiándose con ellos piensan que comparten algo de su idolatría y aceptación popular. Hay veces, momentos, circunstancias, donde el deportista no tiene cómo eludir el acercamiento interesado del político", disparó.
“El fútbol se nutre, mayoritariamente, de jugadores pertenecientes a los barrios más humildes, a la clase obrera. Es decir, a los más castigados por las élites del poder. Sin embargo el sistema tiene los mecanismos adecuados para que, como ya sabemos, las víctimas odien a los verdugos y al mismo tiempo quieran imitarlos. Por eso cuando acceden a una situación económica holgada, o muy holgada, piensan que ya forman parte de la clase social dominante y adoptan no solo su forma de vivir, sino también de pensar. Desconocen que nunca son aceptados como nuevos miembros de las clases elitistas. El dinero nunca es el pasaporte para acceder al estatus al que aspiran”, cerró..
