Tras algunos años de duelo, decidieron hacer lo posible por aumentar su familia. Sin embargo, Barbara quiere dejar claro que Jack no ha llegado para sustituir a su hija Molly, pero admite que probablemente el pequeño no existiría si la joven hubiese superado el tumor.
Jack se lleva 20 años con su hermana mayor, Gracie, que nació cuando la pareja tenía 30 años. "Ya entonces me sentía una madre ‘mayor’, todos mis amigos habían tenido ya a sus hijos por aquel entonces", confiesa Barbara al portal Concord Monitor.
Sin embargo, no contaba con que iba a vivir otro embarazo más de dos décadas después. La mujer admite que no ha sido un proceso fácil, pero al correr más riesgos, lo ha vivido con más sentimientos e intensidad. Su marido Ken, a sus 65 años, dice sentirse "más joven que hace 10 años" y está preparado para este reto.