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Conflicto familiar

Discutían sobre Donald Trump y asesinó a su hija de 23 años de un balazo en el pecho

Un hombre y su hija de 23 años discutían sobre el presidente estadounidense Donald Trump y la mató de un balazo en el pecho. Ahora espera si la Justicia lo condena por la muerte de la joven

Editado por Daniel Bibiloni
bibiloni.daniel@grupoamerica.com.ar

La ciudad de Texas se vio conmovida por la muerte de una joven de 23 años en plena discusión con su padre quien asesinó a su hija de un balazo en el pecho, más allá de que hombre sostuvo que la pistola se disparó de manera accidental. Ambos hablaban de temas relacionados a la política, puntualmente sobre el presidente estadounidense Donald Trump.

El insólito episodio ocurrió el pasado 10 de enero de 2025 en una residencia situada en Prosper, en el estado de Texas, donde Lucy Harrison, de 23 años, se encontraba con su padre, Kris Harrison, discutiendo acaloradamente por temas relacionados a la política, puntualmente sobre el presidente estadounidense Donald Trump.

El hecho tomo relevancia en los últimos días, ocasión en que el hombre es sometido a juicio por el fatal incidente.

Acusado joven padre

Lucy Harrison vivía in Gran Bretaña y había viajado a Estados Unidos para visitar a su padre Kris Harrison en su casa de Texas.

En medio de la audiencia, según el informe de The Guardian, la forense principal, Jacqueline Devonish, dijo: "Kris Harrison apuntó con una pistola semiautomática a la altura del pecho de su hija y apretó el gatillo". Y sostuvo que "sabía perfectamente que había disparado a su propia hija".

Luego indicó que “para dispararle en el pecho mientras ella estaba de pie hubiera sido necesario que él apuntara el arma a su hija, sin comprobar si había balas, y apretara el gatillo. Encuentro que esas acciones fueron imprudentes". Y añadió añadió que "las pruebas apuntan a negligencia grave".

Lucy, quien vivía en Warrington, en Reino Unido, y trabajaba como compradora de moda para Boohoo, se encontraba visitando a su padre en su casa Prosper, Texas, cuando se desató la tragedia.

Fuera de la sala de audiencias, la madre, Jane Coates, dijo ante los medios que “el resultado de hoy finalmente le ha devuelto la voz a Lucy, después de un año de profundo impacto, dolor y lucha". Además criticó que la policía de Prosper no le hizo la prueba de alcoholemia a Kris Harrison y reclamó que las leyes de armas texanas no protegieron a su hija.

Kris afirmó en su momento que compró el arma para “defensa del hogar” y que no necesitaba licencia bajo la ley texana sobre la tenencia de armas de fuego. Durante una pericia, se supo que no tenía entrenamiento con armas.

Mientras, el novio de la joven asesinada, Sam Littler, relató que Lucy se angustió tras discutir con su padre sobre Donald Trump y que media hora antes de que la pareja saliera camino al aeropuerto, Kris tomó a su hija de la mano de forma “misteriosa” para llevarla al dormitorio de planta baja donde guardaba una Glock 9 mm. en el cajón de una mesita.

El hombre acusado destacó en su declaración que “al levantar el arma para mostrársela de repente oí un fuerte estallido. No entendía lo que había pasado. Lucy cayó al piso de inmediato".

En otra intervención, la forense subrayó que Kris era un bebedor funcional y sostuvo: “Sabía perfectamente que había disparado a su propia hija, apuntando el arma a la altura del pecho y apretando el gatillo. No aseguró que esa información llegara al 911. Con una bala atravesando su corazón, el pronóstico era malo de todos modos”.

Antes, frente a la policía, el acusado había dicho: “La sacamos para mirarla y justo cuando la levanté se disparó". Curiosamente, un gran jurado de Collin County del condado de Texas decidió no acusarlo penalmente.

En tanto, una amiga de Lucy declaró que ella se sentía “extremadamente ansiosa” en la casa de su padre debido a la “volatilidad” del ambiente y que se definió “categóricamente anti-armas”, además de mostrarse preocupada por la presencia del arma en una casa donde vivían dos hermanastras menores.

Acusado joven asesinada

Un hombre y su hija de 23 años discutían sobre Donald Trump y la mató de un balazo en el pecho. Ahora espera si la Justicia lo condena.

Coates, madre de la víctima, dijo al finalizar la audiencia: “Lucy murió por una herida de bala en el pecho. La bala atravesó su corazón y salió por la escápula derecha. Las leyes en Texas difieren mucho de las inglesas. En la investigación dijeron que es legal poseer ese arma y no se necesita licencia para defensa en el hogar". Y comentó: “Hay que hacer cambios. Hacerlo mejor. Ser mejores”.

La forense Devonish concluyó que “sus acciones mataron a su propia hija”, y agregó que ahora el acusado debe reconocer el riesgo que representó su conducta. La posible condena a Harrison podría conocerse en los próximos días.

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