Justicia Federal

Walter Bento y su esposa fueron procesados por incongruencias en la compraventa de inmuebles

La Cámara Federal de Apelaciones revocó el sobreseimiento del juez Puigdéngolas en dos delitos de falsedad ideológica, donde se investiga si el matrimonio mintió en datos de escrituras

El juez federal Walter Bento y su esposa, Marta Boiza, volvieron a sumar una complicación en su contra. La Cámara Federal de Apelaciones decidió procesarlos por incongruencias en escrituras que se hicieron por la compraventa de inmuebles. En paralelo, el expediente sigue bajo secreto de sumario y se esperan nuevas imputaciones en los próximos días. A mediados de septiembre, el fiscal federal Dante Vega había imputado al matrimonio por dos hechos de falsedad ideológica.

Una de las acusaciones sostiene que Bento y su pareja solicitaron un crédito hipotecario en el Banco Nación que era para vivienda única, pero ya tenían en su poder al menos tres inmuebles. Además, ese dinero finalmente no lo destinaron para comprar lo declarado sino que adquirieron un lujoso departamento en una torre del barrio Palmares.

La segunda imputación corresponde a la venta del departamento que tenía la familia Bento en el edificio Premium Tower, ubicado en pleno centro, por 140 mil dólares. En ese caso, Marta Boiza dijo en la escritura que no es una persona políticamente expuesta, cuando por Ley debía decir que sí, ya que es esposa de un magistrado.

Lo cierto es que a mediados de octubre el juez Eduardo Puigdéngolas descartó el procesamiento de los sospechosos en estos delitos. El magistrado consideró que no manipularon datos sino que en el primer caso el préstamo fue otorgado por una excepción de la gerencia del banco y en el segundo hecho hubo un error involuntario de la escribana.

El fiscal Vega apeló esa resolución y este martes la Cámara Federal de Apelaciones le dio la razón, por lo que terminó dictando el procesamiento de Walter Bento y Marta Boiza.

Los camaristas -Manuel Pizarro, Gustavo Castiñeira De Dios y Alfredo Porras- esgrimieron que son personas "habituadas a la compra de bienes muebles e inmuebles" por lo que sabían los datos que deben incluir en su declaración.

Además, consideraron que cuando se realizó la venta del departamento sabían que "la causa estaba en la prensa" y que "se estaba investigando el patrimonio" por lo que "era obvio que se iba a revisar la escritura".

Mientras tanto, el expediente principal sigue bajo secreto de sumario y se esperan que entre esta semana y la próxima haya novedades respecto a nuevas detenciones e imputaciones.

Coimas en Mendoza

A mediados de 2020 el supuesto empresario Diego Aliaga estuvo desaparecido y luego fue encontrado asesinado. Más allá de la conmoción por su crimen, comenzó a levantarse el rumor de que el hombre tenía contactos para sacar a presos de contrabando y narcotráfico en la Justicia Federal. A fines de ese año, un sospechoso de financiar una narcobanda fue detenido y en su teléfono celular se encontraron conversaciones que alimentaron esa hipótesis.

El fiscal federal Dante Vega estuvo siguiendo la pista hasta que decidió ordenar allanamientos, detenciones e imputaciones que se concretaron el 5 de mayo pasado. Dentro de los sospechosos se encontraba el juez federal Walter Bento, su esposa Marta Boiza y un puñado de abogados. Un mes después la causa tuvo una segunda ola de imputaciones que incluyó a miembros de la Policía de Mendoza.

En líneas generales, la pesquisa sostiene que Walter Bento lideraba una organización ilícita dedicada a gestionar coimas para darle beneficios a presos, tales como arrestos domiciliarias o la libertad. Aliaga era mano derecha del magistrado y junto a un grupo de abogados coordinaban las tareas en la presunta banda. La investigación también tiene imputado al juez y a su esposa por lavado de activos y enriquecimiento ilícito.