Durante las próximas dos semanas continuará reinando el silencio y la especulación en el expediente que investiga al juez Walter Bento por presunto cobro de sobornos para favorecer a presos. Las autoridades de la causa de las coimas en Mendoza decidieron prorrogar el secreto de sumario y en los próximos días se destapará una olla que seguramente traerá nuevas acusaciones.

El caso entró en secreto de sumario desde hace dos semanas a pedido del fiscal federal Dante Vega debido a la declaración de un testigo espontáneo. Esta persona se presentó y aportó nuevas pruebas que, según se presume, podrían complicar a personas que hoy no están imputadas en la causa. De hecho, cada vez que el expediente de las coimas estuvo en secreto de sumario la situación terminó con una batería de imputaciones.

La confidencialidad de la causa se vencía este lunes, pero desde la Fiscalía solicitaron una prórroga de diez días hábiles más la cuál fue aceptada por el juez Eduardo Puigdéndolas. Ahora, el fiscal Vega tiene un nuevo margen de tiempo para seguir recabando pruebas evitando el posible entorpecimiento de alguno de los sospechosos.

Ninguna de las fuentes vinculadas al caso tiene información certera sobre qué va a ocurrir, pero algunas personas vinculadas al mundo policial y de los abogados mendocinos miran de reojo lo que pueda pasar en los próximos días.

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El fiscal Dante Vega fue recusado nuevamente por el juez Walter Bento.

El fiscal Dante Vega fue recusado nuevamente por el juez Walter Bento.

Coimas en Mendoza

A mediados de 2020 el supuesto empresario Diego Aliaga estuvo desaparecido y luego fue encontrado asesinado. Más allá de la conmoción por su crimen, comenzó a levantarse el rumor de que el hombre tenía contactos para sacar a presos de contrabando y narcotráfico en la Justicia Federal. A fines de ese año, un sospechoso de financiar una narcobanda fue detenido y en su teléfono celular se encontraron conversaciones que alimentaron esa hipótesis.

El fiscal federal Dante Vega estuvo siguiendo la pista hasta que decidió ordenar allanamientos, detenciones e imputaciones que se concretaron el 5 de mayo pasado. Dentro de los sospechosos se encontraba el juez federal Walter Bento, su esposa Marta Boiza y un puñado de abogados. Un mes después la causa tuvo una segunda ola de imputaciones que incluyó a miembros de la Policía de Mendoza.

En líneas generales, la pesquisa sostiene que Walter Bento lideraba una organización ilícita dedicaba a gestionar coimas para darle beneficios a presos, tales como arrestos domiciliarias o la libertad. Aliaga era mano derecha del magistrado y junto a un grupo de abogados coordinaban las tareas en la presunta banda. La investigación también tiene imputado al juez y a su esposa por lavado de activos y enriquecimiento ilícito.

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