Los colectivos de larga distancia suelen ser una oportunidad para los contrabandistas. Los controles más laxos, en comparación con los viajes aéreos por ejemplo, se convierten en la chance para ocultar mercadería o drogas. Pero no tuvo esa fortuna un hombre que viajaba desde Buenos Aires hacia Mendoza con un arsenal de armas de fuego a bordo de un micro y que ahora terminó condenado.
Iba en micro de Buenos Aires a Mendoza con más de 20 armas de fuego ocultas, lo descubrieron y condenaron
Un hombre de 32 años recibió una pena de 4 años y 8 meses de prisión tras ser encontrado con el arsenal de armas ocultas en un colectivo de larga distancia

El hallazo de armas de fuego se realizó en La Paz.
El 28 de mayo de 2024 en horas del mediodía, un micro de la empresa Cata ingresó a Mendoza a través del arco Desaguadero. El colectivo había salido de Retiro, Buenos Aires, el día anterior y tenía como destino final la Terminal de Ómnibus de Guaymallén.
Gendarmería Nacional realizó una requisa de rigor en esa frontera provincial ubicada en La Paz. Abrieron el baúl lateral del colectivo y el perro adiestrado Bronco comenzó a olfatear. En segundos, marcó un bolso de uno de los pasajeros. Adentro había un arsenal de armas de fuego.
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Detenido y condenado por las armas de fuego
Los gendarmes ubicaron al pasajero del micro que era dueño del bolso y le pidieron que lo abra. En el interior se encontraron con un arsenal: 23 armas de fuego (10 pistolas calibre 9 milímetros, otra calibre 45, una más calibre 40, un revólver calibre 36 y un subfusil). Además había 45 cargadores para distintos tipos de calibre, 30 cartuchos y hasta un silenciador.
El propietario del bolso, Matías Andrés Rojas (32), quedó inmediatamente detenido a disposición de la Justicia Federal. Ahora, a 2 años del episodio, fue condenado tras admitir su autoría en un juicio abreviado.
El juez federal Alberto Carelli lo condenó a una pena de 4 años y 8 meses de prisión por los delitos de acopio de armas de fuego y encubrimiento. Esto último se debe a que la mayoría de las pistolas tenían el número de serie limado.
El hombre, oriundo del barrio porteño de Boedo, continuará privado de su libertad aunque se encuentra próximo a obtener beneficios carcelarios.
La sospecha es que las armas de fuego eran contrabandeadas para insertarlas en el mercado negro que opera en varias provincias de Argentina, así como en su traspaso fronterizo hacia Chile, según comentaron fuentes vinculadas a la investigación.