El destino de los grandes artistas no es permanecer inmóviles en el bronce, sino transformarse en una herramienta viva, en un mapa al que -a modo de loop- se regresa para entender el presente. En tiempos de vértigo digital, la figura de Armando Tejada Gómez (1929-1992) emerge desde Mendoza no como una pieza de museo sino como un faro encendido para la historia cultural argentina.
Publicaron un nuevo libro sobre Armando Tejada Gómez: por qué su obra sigue influyendo en la música
El libro rescata la obra de Armando Tejada Gómez y abre un puente para que las nuevas generaciones descubran la vigencia de su voz social y su identidad cuyana
El lanzamiento del libro “Tonada grande. Obra de Armando Tejada Gómez”, editado de forma conjunta por el Instituto Nacional de la Música (INAMU) y la Subsecretaría de Cultura de Mendoza, se convierte en un acontecimiento literario y musical esperado al grito de "justicia", saldando una deuda histórica en la región de Cuyo y abriendo canales inéditos para que su poética interpele a las nuevas generaciones.
La publicación no es un libro de Tejada Gómez sino una obra colectiva sobre él. A través de las páginas se despliegan 28 partituras y un cancionero con 19 piezas emblemáticas -desde "Canción con todos" y "Canción de las simples cosas" hasta "Canción para un niño en la calle" o "Fuego en Anymaná"-.
El material se completa con una biografía del periodista Gabriel Plaza y testimonios de referentes como Víctor Heredia, Teresa Parodi, Suna Rocha y el mendocino Damián Sánchez. Además, el libro se conecta con el futuro: incluye códigos QR para acceder a los audios originales de las canciones y contará con una versión digital ampliada para descargar de forma libre desde la web del INAMU.
Bajo la premisa de ofrecerse como herramienta de trabajo para un artista de este siglo, el libro está encuadernado con un sistema anillado, pensado especialmente para apoyarse en los atriles de los músicos que poblarán los escenarios del mañana.
Armando Tejada Gómez: de analfabeto a poeta universal
Para comprender la dimensión de este rescate sobre la monumental obra de Armando Tejada Gómez es necesario mirar el mapa. El INAMU ya había dedicado volúmenes federales a creadores universales: el Cuchi Leguizamón por el Norte, Luis Alberto Spinetta por Buenos Aires, Marcelo Berbel por la Patagonia y el "Taita del Chamamé" (Tránsito Cocomarola) por el Litoral.
"Faltaba Cuyo. Y Cuyo es Tejada Gómez", define con total convencimiento Diego Gareca, subsecretario de Cultura de Mendoza, al explicar a Diario UNO el origen de un proyecto que nació de una propuesta directa al instituto nacional.
"Las geografías y las circunstancias son las que construyen la obra. Estos libros ayudan a entender lo que se escribió o compuso, y desde dónde", aporta Paula Tejada Gómez, hija del artista, quien formó parte activa del exhaustivo proceso de selección y edición del material.
Ese "desde dónde" en Armando Tejada Gómez es una epopeya humana y social. Nacido en el seno de una familia humilde de descendientes huarpes en Guaymallén, el pequeño Armando no pudo asistir a la escuela, trabajó de canillita a los 6 años, fue lustrabotas y hasta boxeador.
Casi analfabeto en su infancia, aprendió a leer y escribir de forma autodidacta gracias a su tía que lo crió y le enseñó. A los 15 descubrió el Martín Fierro que le despertó su pasión por la lectura y la poesía. Con los años fue transformándose en locutor, periodista y en una de las plumas más descomunales de América Latina que cambió el modo de componer canciones.
Artista fundamental para el Nuevo Cancionero
En 1963, junto a Mercedes Sosa y Oscar Matus, fundó en Mendoza el Movimiento del Nuevo Cancionero, una corriente que sacudió los cimientos de la música popular al dejar de mirar el paisaje de manera puramente contemplativa para poner el foco en el hombre, en sus dolores y en sus luchas cotidianas.
Esa trayectoria es la que hoy asombra a quienes se acercan a su obra por primera vez. "Para las nuevas generaciones, Armando Tejada Gómez es un gran artista que tienen que descubrir", reflexiona Gareca.
"Hizo de su vida algo que hoy parece muy difícil de concretar. Construyó un lenguaje muy identitario de Mendoza que es necesario tomar para el viaje del crecimiento de una persona, pero también de un artista", considera el subsecretario de Cultura de la provincia y refiere a la vigencia de su obra desarrollada en las décadas del '50, '60 y '70.
Para el funcionario, declarado "fan número 1" de Armando Tejada Gómez, este nuevo libro sobre su obra poética y musical es "un registro de la identidad sonora argentina y de un artista que se ha convertido en la voz de su comunidad", que supo ampliar ese universo lírico a todo el continente.
Es así como una de sus piezas insignia, "Canción con todos", es considerada un himno de la canción latinoamericana.
El arte como viento y no como veleta
Una de las grandes virtudes de “Tonada grande...” es su cruce estético, que incluye ilustraciones y caricaturas de firmas locales como Gabriel Fernández, Marcelo Marchese y Andrés Casciani.
Este último, reconocido artista visual y dibujante mendocino, profundiza sobre el imán que Armando Tejada Gómez ejerce sobre los nuevos creadores plásticos: "Es un referente constante porque es un poeta con una fuerte conciencia social. Él hacía hincapié en que la poesía no era algo despegado de la realidad cotidiana, sino un arma estética que nos ayuda a recapacitar sobre nosotros mismos, sobre las relaciones sociales, la explotación y la marginación".
Casciani rescata una metáfora recurrente en la lírica "tejadeana" para explicar el dilema ético que enfrentan las generaciones actuales ante un mundo hiperindividualista.
"Él usa la imagen de la veleta o el viento. Nos dice que ante los movimientos de la sociedad, las personas podemos elegir ser la veleta, que cambia de dirección de acuerdo a su egoísmo, o ser el viento que significa ser parte del movimiento total que nos incluye a todos", explica el dibujante que en sus bastidores ha recreado varias veces la figura del emblemático artista.
Andrés Casciani lo devuelve al plano local para opinar que Tejada Gómez "es un personaje inseparable de la identidad mendocina que nos demuestra que la postura del ciudadano tiene todo que ver con la conformación de la sociedad".
La obra de Tejada Gómez, raíz de la nueva canción
Los músicos que hoy sostienen la fisonomía del sonido local encuentran en este lanzamiento un refugio de resistencia cultural. Exe Stocco, cantante y líder de la banda de rock indie Pasado Verde, ofrece una mirada generacional sumamente lúcida sobre el acceso digital a este patrimonio.
"Para los que no hemos tenido la suerte, ya sea por cercanía musical o por gustos heredados, de estar más cerca de nuestro folclore y sus hacedores, la posibilidad de tener al alcance de manera digital parte del patrimonio de Armando Tejada Gómez es una oportunidad de entablar lazos con nuestra esencia", sostiene.
Para Stocco, la lírica del Nuevo Cancionero funciona como la matriz oculta de toda la música que se produce en la provincia, sin importar el género.
"A los músicos mendocinos, cuando tocamos afuera, se nos suele preguntar qué tiene de distinto Mendoza, por qué la música de acá tiene otra forma, otra oratoria, otra visión. Siempre respondemos que hay varios factores: la geografía, la montaña, el ritmo de vida y el sentido de pertenencia", cuenta el cantante de Pasado Verde, una de las bandas más influyentes de la escena actual mendocina.
Y completa: "Ese sentido de pertenencia está fundado en nuestros antecesores".
El legado de Tejada Gómez: pura belleza, pura verdad
En el universo puramente musical, el debate sobre la vigencia de Armando Tejada Gómez suele resolverse en una sola palabra: cercanía.
El prestigioso dúo folclórico Orozco-Barrientos desmenuza esa cualidad con la autoridad de quienes han llevado el sonido de Mendoza por el mundo.
"La vigencia de Tejada Gómez la provoca la cercanía. Algo siempre va a estar vigente cuando alguien te recuerda desde cerquita: un familiar, unos amigos, un artista influyente", considera Raúl "Tilín" Orozco. Y sobre la obra del poeta y compositor destaca: "Es uno de los cancionistas más impresionantes que existen. Sus libros han marcado generaciones enteras en toda Latinoamérica".
El músico evoca que "estando en Cuba escuchaba las canciones de César Isella y Armando a modo de himnos. Eso solo sucede cuando sos un tipo con coherencia y con una obra vastísima".
Fernando Barrientos coincide y suma un elemento clave para entender el lazo con los jóvenes intérpretes: "Su vigencia también se da porque escribía sobre las cosas simples. Toda esa obra parece haber sido predicha, algo que logran únicamente los grandes artistas".
Y confía en que este nuevo libro "va a acercar su trabajo a la gente y a los nuevos músicos en particular, que se van a encontrar con una obra maravillosa que admite una relectura permanente".
La oportunidad de reivindicar la tonada cuyana
Esa dimensión colectiva y académica a la vez se complementa con una sintonía respecto a las políticas patrimoniales de la región de Cuyo. La cantante y folclorista Ini Ceverino celebra la aparición de las partituras y los recursos tecnológicos como herramientas para conectar a las nuevas generaciones con la obra del artista.
"Este material nos recuerda que es una música que nos pertenece, que hay que habitar, que hay que cantar tonadas. Va en sintonía con un proyecto que venimos haciendo junto a Ricardo Vaccari y Martín Barros, 'La tonada en otras voces'", destaca Ceverino en referencia a su nuevo disco que pone en valor la tonada cuyana.
En él incluye dos tonadas con poesía de Armando Tejada Gómez: la "Tonada del angelito" (con música de Jorge Viñas e interpretada junto a Lula Bertoldi con una impronta más rockera) y "Luz de entonces" (con música de Eduardo "Mamadera" Aragón).
La cantante agrega que el lanzamiento coincide con el impulso de los gobiernos de Mendoza, San Juan y San Luis para declarar a la tonada como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
Un libro como puente entre lo popular y lo académico
El folclorista Roberto Mercado revaloriza el libro desde un ángulo técnico y pedagógico que resultará clave para las escuelas de música y los conservatorios de todo el país, ya que este material estará disponible en bibliotecas populares y también pronto se podrá descargar gratis.
"Me parece una obra fundamental y muy necesaria porque viene a unir lo popular con lo académico. Históricamente, nuestra música popular careció del acercamiento a lo académico y viceversa", opina el músico, letrista y escritor.
Y evoca: "Esto rescata a ese maravilloso movimiento que apostó fundamentalmente a la belleza para narrar cualquier aspecto de la vida: ya no solo lo paisajístico o el amor, sino lo social, elevando la poesía y la composición musical hasta lograr algo tan difícil como ser masivo y popular".
Para Mercado, la trascendencia de este volumen sobre Armando Tejada Gómez se medirá en las composiciones del futuro. "Esta obra se va a constituir en un manual de consulta para los futuros creadores, autores y compositores. Es una lección histórica de cómo la poesía puede ser popular y de cómo lo académico, desde lo compositivo, también puede calar hondo en el pueblo", concluye.
“Tonada Grande” llega para demostrar que, a 34 años de su muerte, la voz de Armando Tejada Gómez no pertenece al pasado: es un viento tibio que sigue soplando con fuerza, silbando bajito y recordándonos quiénes somos y hacia dónde vamos como sociedad.
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