En la vida de Roberto Mercado todo huele a jarilla, humea amaneceres de guitarreadas y flamean tonadas, cuecas, zambas y chacareras en celeste y blanco. Su cuyanía aferrada al origen de las cuerdas que le dan sentido a su vida hace medio siglo se traduce no sólo en canciones sino también en investigaciones que embriagan de amor por nuestro folclore.
Así de envalentonado, el artista, cantor e investigador mendocino se metió a fondo con "Zamba de mi esperanza", un himno del folclore nacional que nació en sus pagos. Aunque casi nadie lo sepa.
Es que la canción "Zamba de mi esperanza" la escribió a fines de los años '50 Luis H. Profili, sanmartiniano de pura cepa. Vecino del juninense Roberto Mercado, digamos.
La canción tomó vuelo propio tan rápido como el cóndor andino, y en aquellos años de explosión del folclore argentino fue popularizada por Jorge Cafrune primero y por Los Chalchaleros tiempo después.
La curiosidad de Roberto Mercado lo llevó a meterse en esta investigación, con el propósito de dar a conocer la autoría inesperada de una obra folclórica nacida entre cuecas y tonadas. Y sin saber que, 22 años más tarde, convertiría su inquietud en un libro.
Un himno del folclore que tiene su origen en Mendoza
"Zamba de mi esperanza. La que sabemos todos", tal el título del libro de Roberto Mercado, será presentado con entrada libre y gratuita este jueves, a las 19, en el Teatro Quintanilla (subsuelo de la plaza Independencia). Y marcará el cierre de una gira de presentaciones realizada durante este mes, que incluyó encuentros con el público en Buenos Aires, Santa Fe y el departamento de San Martín, en Mendoza.
Luego del lanzamiento en el Quintanilla -que contará con la actuación del cantor popular Rubén Giménez y el percusionista y profesor de la UNCuyo Octavio José “Pepe” Sánchez-, Mercado continuará sumando fechas y espacios, tanto en Argentina como en el exterior, para la divulgación de su libro que rescata una obra musical insignia del folclore nacional.
El folclorista explicó a Diario UNO que la autoría de "Zamba de mi esperanza" no se popularizó porque "el autor firmó con un pseudónimo, Luis H. Morales, su verdadero nombre es Luis Hermenegildo Profili" y porque además "la populariza Jorge Cafrune en el Festival de Cosquín del '64 y al año siguiente Los Chalchaleros la convierten en un clásico".
Otra razón que él analiza es que "la zamba es un género folclórico más propio del norte de nuestro país", aportó Mercado, con lo cual podía resultar extraño que este himno lleve sello cuyano.
Así las cosas, el músico y difusor del folclore empezó a tejer un entramado multicultural a raíz de "Zamba de mi esperanza" que dos décadas después quedó plasmado en su libro.
Los mitos detrás de "Zamba de mi esperanza"
A la par de su investigación personal, Roberto Mercado fue forjando una carrera musical invaluable que trasciende fronteras. Sus contactos con artistas de todas partes del mundo, además de la biblioteca y hemeroteca que fue construyendo con los años en su casa de Junín, lo fue llevando a derribar mitos sobre esa canción del folclore que tanto le inquietaba.
"A medida que fueron avanzando los años, fui viendo que la zamba estaba involucrada en distintos mitos, muy extraños. Primero que no era de Profili, segundo que estuvo prohibida por la dictadura militar del '76 al '83, y tercero, que había sido la causa de muerte de Jorge Cafrune. Tremendo, ¿no? La zamba que le dio la popularidad masiva a Cafrune había sido también el motivo de su muerte", relató.
Y la curiosidad en él no dejaba de crecer. Estos mitos lo llevaron a trabajar "en serio" en la investigación sobre la obra musical, sostenida en documentación de la época y en testimonios que se incluyen en el libro.
"Confirmo la autoría de Profili, quien la estrenó con guitarreros amigos en el casamiento de su hija en 1960; confirmo que no fue prohibida por la dictadura por documentos que tengo del Comfer y también por evidencias de la época ya que Los Chalchaleros nunca dejaron de cantarla en vivo, lo que pasa es que Cafrune sí tenía una ideología política, entonces la palabra esperanza en Cafrune sonaba de otra manera", argumentó Roberto Mercado.
Y completó que el motivo de la muerte de Cafrune fue un accidente, "no fue que los militares lo mandaron a matar por desobedecer y seguir cantando 'Zamba en Esperanza', fundamentalmente en Cosquín de 1978".
El folclore que trasciende en formas inesperadas
Otra arista que toma Roberto Mercado para revalorizar la canción y darle la dimensión que merece es su trascendencia internacional.
"Zamba de mi esperanza" era cantada en los '70 en España -junto a otras canciones del folclore argentino- como un modo de expresar la ilusión de liberar al país ibérico del franquismo.
También el libro recoge otras anécdotas y curiosidades, como la de una profesora de Castellano de Estados Unidos que utilizaba esta canción para mejorar la dicción de sus alumnos.
"Di con esta mujer, Patricia Cumming, y cuando le consulté cómo dio con 'Zamba de mi esperanza' me dijo que la escuchó en un congreso de la lengua en Navarra, España, a través de la interpretación de una puertorriqueña", contó el autor aun sorprendido por la expansión insospechada de la canción.
Así como en 2019 Roberto Mercado participó en una peña folclórica en España y descubrió que el ritual de cierre del encuentro es "tomarse todos de las manos y al vaivén de los cuerpos cantar 'Zamba de mi esperanza', lo viví en persona y fue muy emocionante la experiencia", rememoró aquel momento que siguió alimentando el desarrollo de su libro que contiene a su vez entrevistas a personalidades del ámbito del folclore.
Un libro para hurgar en nuestra propia identidad
El músico y divulgador del folclore cuyano, que cada sábado al mediodía va desvelando tradiciones, orígenes y autores del cancionero popular argentino en su programa de Radio Nihuil "De la raíz a los pájaros", reflexionó sobre la huella que la obra que acaba de publicar deja en su camino.
"Me queda la sensación de que la historia de esta zamba me eligió a mí para contarla", confesó al teléfono mientras podemos imaginarlo acomodando discos, libros, cassettes y documentos encarpetados que prolijamente los exhibe en su casa-estudio La Pancha Alfaro de su Junín natal.
Él, que hasta escribió un libro sobre el distrito de Philipps que lo vio nacer cuando el lugar cumplió sus 100 años de vida, hoy aprieta fuerte su obra "Zamba de mi esperanza. La que sabemos todos" y a la distancia invita a la presentación del jueves en el Quintanilla con la garantía de que quienes asistan volverán a sus vidas más completos de historia que hace a la identidad compartida.
"Y espero que también les provoque ganas de hurgar, como a mí, en la riqueza de nuestro folclore, de nuestra cultura", se esperanzó Roberto Mercado.








