César Rossell tiene 48 años, es ingeniero industrial y está al frente de una de las empresas más identitarias de Mendoza. Constituye la tercera generación familiar en la historia de la firma Camionera Mendocina, una marca registrada aquí y en todo el país si de servicios de transporte de cargas se trata. Y se propone seguir revolucionando el sector.
César Rossell, el empresario que formateó La Camionera Mendocina en la era del e-commerce
César Rossell es la tercera generación de una firma identitaria para el servicio de transporte de cargas en Mendoza. Aquí, su historia y su proyecto de "e-camm"
A 75 años de su fundación, el nieto de don Ricardo Rossell busca innovar el mercado a partir de un novedoso concepto que adoptó en tiempos de conectividad extrema: el "e-camm", un mecanismo similar al e-commerce aplicado a la logística de los servicios de autotransporte.
La idea es acercar tecnologías modernas para abrir canales de comunicación con los clientes, además de darle una nueva imagen a la empresa poniendo el foco en el servicio online que ofrece la Camionera Mendocina y que inició en la pandemia a través del e-commerce.
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Con presencia en todo el país y en Chile, la Camionera Mendocina es de esas firmas locales que todos identificamos pero quizás pocos conozcamos su verdadera historia, que no hace más que reflejar la propia historia de pujanza de nuestro país.
De exilios, inmigrantes, tradiciones, resiliencia y esperanzas de un futuro próspero se van entretejiendo los 75 años de crecimiento para esta empresa de servicios de transporte y logística que cada día visita los lugares más recónditos de nuestro mapa argentino.
La historia del transporte de cargas que le ganó al ferrocarril
La Camionera Mendocina SRL es una empresa de transporte y servicios logísticos fundada en 1949 por Ricardo Rossell, con cobertura propia en la Ciudad de Buenos Aires, Gran Buenos Aires y las provincias de Mendoza, San Juan, San Luis, Córdoba, y la ciudad de Rosario y su zona de influencia. También cuenta con transporte internacional en Chile y servicios logísticos en el área metropolitana de Santiago.
Esta empresa familiar continúa con los valores iniciales "basados en la atención al cliente gracias al cuidado y dedicación de todo su personal y colaboradores, complementando la inversión permanente en terminales de carga, vehículos y desarrollo propio de moderna tecnología", expone la familia Rossell en la web de la Camionera.
"Mi abuelo Ricardo viene después de la Guerra Civil Española, en 1947 llega a la Argentina, recorre varias provincias y elige Mendoza para instalarse; en abril de 1949 funda la empresa", relata César Rossell, CEO de la firma. Y completa que en sus inicios brindaba servicios de traslados de mercadería Mendoza-Buenos Aires, "en ese momento la competencia era con el tren, el tren era muy lento y se había vuelto muy desordenado, entonces empieza a tener éxito la empresa de mi abuelo", aporta como dato histórico el nieto.
Es que la Camionera Mendocina fue una de las primeras empresas de autotransporte con camiones de todo el país, siguiendo la tendencia mundial en la década del '50 con el inicio del transporte de carga. "Mi abuelo arranca con el servicio de encomienda en el comercio del centro, o sea, el comercio tradicional de las calles porque no existían los shoppings; la encomienda era de mayoristas de Buenos Aires a los minoristas de Mendoza, eran tiendas multirubros", detalla César Rossell.
Los desafíos en el transporte del nuevo siglo
Don Ricardo Rossell ya venía de una tradición transportista catalana, según revela su nieto César. "Tenemos aún el carro de 1808, comprado en España porque su familia en Cataluña se dedicaba al transporte", confirma ese legado.
Los tres hijos de Ricardo desarrollaron sus trabajos en la empresa familiar: Jorge "Jordi", quien es ingeniero electromecánico y fue el desarrollador que construyó 14 terminales logísticas en todo el país, se dedica a construir la expansión territorial de la marca en todo el país y -desde 1996- también en Chile. Margarita es abogada, se dedica a la parte administrativa. Y Nuria, o "Nuri" para la familia, es contadora y quien acompaña a "Jordi" en la parte organizacional, empresarial, y está involucrada en el desarrollo de sistemas de computación.
"Fuimos de los primeros que tuvimos sistemas de computación, mi tía junto con mi viejo también desarrolló la empresa en Chile", agrega César, ingeniero industrial que gerenció durante varios años la sede porteña y hoy está de regreso en Mendoza para liderar una nueva era de la empresa, se podría decir, la "era digital-automatizada".
A sus 48 años, César Rossell se aferra a una frase de cabecera que tomó de su abuelo Ricardo para mantener a flote la empresa en épocas de crisis y redoblar la apuesta para su permanente evolución en el mercado:
Y en este sentido, él es quien a principios de los 2000 introduce una mirada integral a la experiencia del autotransporte, bajo el concepto de la logística y la cadena de abastecimiento para brindar una solución a la distribución de vinos de pequeñas bodegas que se abrían en la provincia.
Logística integral a beneficio de las pequeñas bodegas
Tras estudiar sobre el tema de control de stocks de sus clientes, y con el bagaje de la encomienda del comercio tradicional, César se propuso que esas tantísimas bodegas de pequeño formato que querían tener presencia en todo el país como las grandes marcas vitivinícolas, la Camionera podía ofrecerles respuesta.
"La industria vitivinícola empieza a migrar de grandes y pocas bodegas a muchas y más chicas. La industria vitivinícola pasa a envíos más chicos, con entregas más rápidas. Entonces empezados con todo el desarrollo de tener los stocks a terceros, dentro de nuestro depósito", explica César en referencia a la cuestión digitalizada, en interfaces web para los pedidos, así como de inventarios de los clientes para el reparto y entrega de pedidos en diferentes puntos del país.
Al compartir la logística, las pequeñas bodegas tienen costos competitivos con las grandes, según afirma César Rossell, y asegura: "Significó un beneficio enorme para la industria vitivinícola porque permitió a los pequeños productores tener los costos competitivos con los grandes y llegar a todo el país". Esto es, "las bodegas producen vino y nosotros lo entregamos a todos lados, en todos los canales, desde supermercados, mayoristas, vinotecas, restaurantes, bares y hasta domicilios particulares".
El ejemplo que brinda César es elocuente: "Si sos una bodega de alta gama que tenés que entregar dos cajitas en cinco restaurantes de Buenos Aires, no te dan los costos. Pero si son 10 bodegas de alta gama y cada una tiene que entregar cinco cajitas, sumaste lo mismo que una bodega grande". En la sede en Buenos Aires, la Camionera Mendocina tiene 150 bodegas que comparten el stock y la distribución.
Con una flota de más de 150 vehículos y otras tantas tercerizadas, a la Camionera Mendocina no le resulta necesario ser propietaria del transporte para brindar el servicio de entrega: "Hacemos alianzas con expresos de todo el país y así llegamos a tener una cobertura casi completa en Argentina y también en Chile", argumenta Rossell.
Cuarta generación de empleados en la Camionera Mendocina
Tal como podemos suponerlo, durante la pandemia el desarrollo del e-commerce llegó para instalarse. "Fue una explosión tremenda de la logística. Al cerrar todos los negocios la gente se acostumbró a pedir a la casa; nosotros triplicamos la cantidad de envíos en ese año 2020", confirma César Rossell, y es por ello que están desarrollando el "e-camm".
Ramiro Gómez Juárez es cuarta generación de empleados de la Camionera Mendocina en su familia. Para él, la empresa es su segundo hogar, tiene 26 años y allí lo han visto nacer y crecer. Así como desarrollarse laboralmente, ingresando en su juventud y ahora poniéndose al frente del desarrollo tecnológico "e-camm" que busca revolucionar el mercado online de la industria de transporte de carga.
"Mi bisabuelo, el padre de mi abuelo, se llamaba José Gómez, con mi abuela vinieron a Mendoza en la Guerra Civil española, igual que Ricardo Rossell", apunta Ramiro de su historia familiar que tanto se vincula a la de los Rossell. "Ahí empieza a trabajar en la Camionera Mendocina, a los 21 años; después mi viejo empezó a trabajar a los 18, toda su vida trabajó acá", dice sobre su padre quien abrió la sucursal de Rosario de la empresa y por eso allí pasó su infancia Ramiro. "Hoy él es el gerente en Mendoza", suelta orgulloso.
En tanto, él entró a la Camionera a los 19 años como cobrador, "luego dejé porque me puse a estudiar Programación, dos años más tarde volví y salió la oportunidad de integrar el Departamento de Sistemas", afirma quien está desarrollando el sistema e-camm.
Y sobre el e-camm explica: "El proyecto está encaminado para poder integrar nuestra información con proveedores, clientes, tiendas online para brindar los mejores servicios no sólo de transporte sino también de logística y almacenamiento y poder tener canales abiertos donde toda nuestra red de clientes y proveedores puedan consultar o hacernos pedidos de servicio, todo a través de la web".
El objetivo es ofrecer "servicios integrales de fullfilment, picking, packing y delivery de última milla a los pequeños emprendedores", describe el joven Ramiro y sostiene que su función es "desarrollar las integraciones con las plataformas comerciales y redes sociales como Instagram, Tik-Tok SHOP, Facebook-MarketPlace, tienda nube, shopify, woocommerce, y vincularlos a nuestros sistemas para ofrecer la información de precios, inventarios y estados del pedido".
Se viene la robotización en el servicio de logística
Todas las supervivencias a las crisis del país "fueron tremendas", confiesa César a la hora de buscar una razón a cómo cumplir 75 años de trayectoria en Argentina, donde las reglas financieras, comerciales e industriales pueden cambiar abruptamente de un día para el otro.
Para el CEO de la Camionera, "la gente se acostumbró a pedir todo por teléfono y que se lo traigan a la casa". Y destaca que esto ocurre más aún en zonas rurales o alejadas a las grandes urbes. "Tenemos mucha penetración en las zonas rurales; hay una persona que vive en una estancia que te está pidiendo el vino a la casa", manifiesta para dar pistas hacia dónde se dirige el futuro del mercado en el que se mueve.
A esto le suma la posibilidad de una apertura en las importaciones que hará crecer aún más los servicios de envíos de mercadería. "Viene también un crecimiento de este mercado porque te imaginás cuando se liberen las importaciones; eso favorece un montón, y eso va a hacer que el comercio explote", anticipa el empresario, nieto del fundador de la Camionera Mendocina.
La proyección que vislumbra César Rossell está en robotización y automatización del servicio logístico. "Se viene un avance tecnológico gigante, y Mendoza en sí es un hub logístico espectacular", considera.
La gran ventaja que tiene su empresa es que, según argumenta, "al ser tan antiguos y tan propios de este país, de Mendoza sobre todo, llegamos a los pueblitos más recónditos, lo logramos gracias a nuestra masa crítica, o sea, al volumen de mercadería que justifica ir a ese lugar", concluye César Rossell.
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