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Según INDEC

En Argentina, el ingreso de quienes más ganan multiplica por 7 al de los estratos más bajos

El dato de ingreso promedia casi $2,5 millones contra unos $335.000 de los hogares que menos ganan. La desigualdad y el peso de la informalidad y la pobreza

Editado por Miguel Ángel Flores
flores.miguel@diariouno.com.ar

El ingreso promedio de la población creció 44,9% interanual hasta fines del 2025, según el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC). Pero mirar en detalle la foto de la distribución basta para ver cuánto se profundizó la desigualdad, o sea, la brecha entre los que más y menos ganan.

Primer dato: 62,6% de la población total (18,8 millones de personas) percibió algún ingreso a diciembre. El promedio llegó a $1.011.863.

Así se desprende de los resultados de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) durante el cuarto trimestre del 2025. Resultados que le corren el velo de nuevo a la inequidad o desigualdad del ingreso, y a algo más también.

Sucede que los datos muestran la importancia que tiene para quienes ganan menos los llamados ingresos "no laborales". Y a la inversa, como su peso es menor para las personas que ganan más.

"Mejoró porque hay 30% de pobres con tarjeta Alimentar y AUH como refuerzo de ingresos. Cada punto más genera mayor impacto frente a la inflación", analizó la economista Paula Pía Ariet, de Gestión Consultores.

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Distribución del ingreso: ricos más ricos, pobres más pobres

Analizado según la escala de ingreso individual, el promedio del estrato bajo (deciles 1 a 4) fue de $351.028, mientras que el del estrato medio (deciles 5 a 8), de $940.586. Es decir, casi 3 veces más.

Y a medida que se sube en la pirámide socioeconómica, la brecha se amplía cada vez más. Quienes se consideran asalariados del estrato alto (deciles 9 y 10) ganan en promedio $2.476.247; sin llegar a extremos, implica que los multiplican por 7.

Para Ariet, está relacionado a la pobreza y a "cuánto empeoró el coeficiente de Gini, que precisamente mide la equidad en la distribución. Eso significa que si bien mejoraron un poco los salarios, los más pobres son más pobres y los ricos más ricos".

Pero la inequidad no sólo se detecta entre segmentos de asalariados, sino también entre géneros. Sucede que según el INDEC los varones tuvieron un ingreso promedio de $1.191.364, un 40% superior al de las mujeres ( $838.336).

"Eso no implica necesariamente que las mujeres cobran menos por el mismo puesto, sino que acceden más a trabajos peor pagos como educación, salud, y tareas domésticas", argumentó la economista.

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Evolución del coeficiente de Gini en Argentina. Las cifras muestran una mejora tras el final del gobierno de Alberto Fernández, pero el repunte no se consolida.

El peso de los ingresos extra

En el caso de los hogares, los ingresos laborales representaron el 79,2% de los ingresos totales. Al mismo tiempo $2.000 de cada $10.000 que captaron las familias fue dinero que no provino de los sueldos, llamado "ingreso no laboral" -los mencionados planes, jubilaciones, ayudas de familiares, etc.-.

Eso demuestra en cierto modo cómo en tiempos de sueldos "planchados" frente a una inflación latente, el recurso necesario es buscar un extra para satisfacer las necesidades del hogar que el ingreso formal no logra cubrir.

De todos modos, la importancia de ese plus es inversamente proporcional en el otro extremo de la pirámide. Es decir, entre los hogares de deciles con mayores ganancias. Por ahora, ellos no necesitan salir a buscar esos "extras".

El peso de los ingresos no laborales fue mayor para los deciles de ingreso total familiar más bajos (67,7%). En cambio, entre los del decil 10 apenas representa 12,3%, algo que a criterio de Ariet cambiará cuando se conozcan los primeros datos del 2026.

A su criterio, "los hogares más desfavorecidos viven de ingresos variables, y para los que más ganan son fijos. La realidad fue distinta en el primer trimestre de este año, con pobreza, menor nivel de actividad, más inflación y desempleo" concluyó.

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