Tras algo más de 2 años de ausencia, Ricky Sarkany volvió a Mendoza. Lo hizo con un nuevo local en Palmares Mall, que ofrece la clásica línea de indumentaria femenina de la marca, especialmente zapatos y carteras, bajo el formato de franquicia y de la mano de inversores locales: los hermanos Federico y Javier Fornasari.
"Todo se da en el momento justo. Cuando la gente piensa en la crisis, se paraliza, y en realidad es el momento de moverse a más velocidad", soltó Sarkany en diálogo con Diario UNO, en medio de la inauguración que atrajo a más de 700 mendocinas devotas de la marca.
La referencia es al contexto de caída de ventas minoristas que desde hace tiempo pone a los comercios, y sobre todo al sector indumentaria, entre la espada y la pared. Por eso el regreso de la marca a la provincia es toda una novedad, que habla de cómo un segmento de consumo más exclusivo sostiene al negocio.
Sarkany se había instalado en el Mendoza Shopping con un local que cerró en febrero de 2024. Para su creador, "lo que cambió desde entonces es que las mendocinas eran más tradicionalistas y no disfrutaban de la moda como ahora, en una sociedad más abierta, que combina lo clásico y lo vanguardista".
¿Por qué en este momento? En cuanto a la macroeconomía y el clima de negocios, el empresario destacó que "hemos pasado distintos momentos desde el corralito, hiperinflación y también de apertura económica, con la habilidad de adaptarnos. El secreto es abrir los ojos y buscar rápidamente las ventajas competitivas".
El poder de la franquicia para expandir una marca
El desembarco en Palmares se concreta en un mayo particular, que comenzó con una iniciativa de grandes centros comerciales y shoppings para apalancar las ventas a través de rebajas y financiación.
Asociados a Sarkany, los partners de la marca en Mendoza son los hermanos Federico y Javier Fornasari, propietarios de otros dos locales en el complejo, una librería y Silenzio, también dedicado a la comercialización de indumentaria. El formato elegido es el de la franquicia, que para la cadena hoy predomina por sobre los locales propios.
La apuesta implicó una inversión aproximada de US$100.000 entre costos de apertura y capital de trabajo inicial, con la convicción de traer nuevamente la marca a la provincia.
"La idea surge de saber que no estaba en Mendoza. Mi hermano se vinculó con la marca, que se vio interesada en reabrir sus puertas teniendo en cuenta el potencial de los clientes locales y el turismo", reseñó Javier, no sin admitir el reto de hacerlo en un contexto particular para el consumo.
Sobre el potencial de la alianza, Fornasari destaca la fortaleza de Sarkany como marca reconocida, "y el expertise que tenemos en otros negocios, tanto en Mendoza como en San Juan. Por eso entendemos que es una sinergia muy fuerte".
De las importaciones a un crecimiento de ventas del 50%
Al surtido clásico de zapatos, el nuevo eslabón le suma las cotizadas carteras y también Sofía, la marca de indumentaria para mujer creada en memoria de la hija de Ricky, a quien le gusta autodefinirse como "un zapatero".
Para Sarkany, la apuesta al retorno de la marca a la plaza mendocina conlleva desafíos, como el de la misma política aperturista que ha favorecido la importación de distintos tipos de productos. Y a la que asegura no tenerle miedo por la misma fortaleza de la marca.
"Tenemos un ADN bien marcado, único y reconocible. La gente reconoce un cuadro de Picasso o de Modigliani, y también unos zapatos Sarkany. Por eso nuestros productos deben tener un alto estándar de calidad y diseño para que, se hagan donde se hagan, sean Sarkany", aseguró.
Sin embargo, para el empresario son momentos en que "hay que pensar en la matriz de costos y precios, porque el poder adquisitivo ha caído pero va a volver al nivel al que estábamos acostumbrados".
De hecho, para la compañía el primer cuatrimestre de 2026 terminó prácticamente empatado con el del año pasado en volumen. Pero Sarkany admite que mayo empieza a cerrar con un repunte de casi 50%.








