Martínez explicó que se avanzará "hacia un uso más inteligente de los subsidios, que llegue realmente a los sectores más vulnerables, que no pueden hacer frente al costo real de la tarifa, y que no se vean a obligados a salir del sistema".
"Hay que ver cómo está el país, cómo está el poder adquisitivo, y nos interesa ver qué capacidad de afrontar tarifas tiene la sociedad argentina", dijo.
Señaló que se implementaría un "esquema estratificado" y que en una primera etapa "se van a usar las herramientas disponibles para realizar la estratificación de los usuarios mientras se crea una nueva Revisión Tarifaria Integral, que tendrá un plazo de un año".
"En el medio, tenemos este esquema que nos permita ir haciendo una utilización más eficiente de los subsidios y, a medida que tengamos información y herramientas, sea más óptimo todavía", dijo Martínez.
Consideró que el Gobierno fue "muy ágil en detectar a los sectores más vulnerables y la ANSES nos puede ayudar a detectar al que puede pagar el costo de la energía".
Según trascendió, el 40% de la población que vive en situación de pobreza no será alcanzada por los aumentos de tarifas, al menos durante el próximo año, y parte de la suba en otros sectores será absorbida por el Estado con subsidios y las propias distribuidoras.
Según el análisis que realiza Energía, otro 45% de los usuarios que no serán alcanzados por la exclusión del aumento deberían afrontar una suba tarifaria similar a la de la inflación, calculada para 2021 en el Presupuesto en 29%.