Los jardines del Hospital Central fueron testigo de un emotivo encuentro este jueves entre un paciente oncológico que lleva 30 días internado, su familia y su perro. El equipo de cuidados paliativos, a través de prolongadas conversaciones, descubrió que el hombre tenía el profundo deseo de reencontrarse con dos de sus vínculos más entrañables.
Video: el reencuentro de un paciente que tiene cáncer con su hijo y su perro en el Hospital Central
El hombre lleva 30 días internado y tenía el profundo deseo de ver a su familia y a su mascota en los días previos a una cirugía. Ocurrió en el Hospital Central

En el Hospital Central, un paciente oncológico internado desde hace 30 días se reencontró con su familia y su mascota en la previa a una cirugía de gran importancia.
Foto: Gentileza Hospital CentralFue así como lograron que pudieran compartir unos minutos juntos, que quedó registrado en un video: el paciente con su hijo -cuyas visitas se dificultaban por las restricciones de edad- y con su mascota, su compañero fiel de tantos momentos.
En este contexto de emoción, "el cuidado paliativo no fue una barrera, sino un puente que permitió al paciente sostenerse en su humanidad, sentir que no estaba solo y recordar que la vida, con sus límites, también puede contener momentos de plenitud", según explicaron desde el Hospital Central.
Recomendadas
El gran trabajo del equipo de cuidados paliativos del Hospital Central
Desde el Hospital Central resaltaron el trabajo del equipo de cuidados paliativos y subrayaron que "trabaja para acompañar a las personas en todas las dimensiones de su vida, especialmente cuando la salud se ve amenazada y la incertidumbre se instala".
"El equipo no solo atiende lo estrictamente médico, sino que cuidan al paciente en su totalidad, entendiendo que el bienestar surge también desde lo emocional, lo afectivo y lo tangible de cada día compartido", completaron.
"El objetivo es aliviar el sufrimiento, sí, pero también sostener la esperanza, fomentar la dignidad y facilitar que cada persona pueda vivir con sentido, incluso en momentos de gran fragilidad. No se trata solo de lo médico, sino de abrazar lo que da sentido a la vida: la relación con los seres queridos, los gestos que reconfortan, y la posibilidad de soñar, aun con la posibilidad de un desenlace cercano", contaron.
Para el reencuentro en el jardín del Hospital Central explicaron que con rigor profesional y, sobre todo, con empatía, el equipo evaluó las posibilidades y coordinó los cuidados para propiciar la reunión. Se facilitó el ingreso del hijo, que por edad no puede ingresar habitualmente a las visitas, y se preparó el entorno para que el reencuentro con su perro, que tanto nutría su ánimo, fuera seguro y respetuoso de su situación clínica.