La expresión "traición a la patria" prácticamente no tiene antecedentes en la historia penal argentina, excepto por un caso en particular: un hombre llamado Guillermo Mac Hannaford, quien fue el único militar argentino destituido por espionaje.
Lo acusaron por vender información secreta y resultó ser el único hombre condenado por traicionar a la patria argentina
La historia argentina fue testigo de un caso de deslealtad cuando un militar argentino fue condenado a prisión perpetua por vender su patria

Horacio Pita Oliver, el espía que acusó a Mac HannafordFuente Big Bang News
Saavedra, San Martín, Rosas, Perón, Menem y Cristina Fernández fueron uno de los acusados por un delito de este tipo y aunque en la Constitución Nacional se establece que “La traición contra la Nación consistirá únicamente en tomar las armas contra ella, o en unirse a sus enemigos prestándoles ayuda y socorro” Mac Hannaford no hizo nada de eso y fue condenado haciendo historia.
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Vendió información secreta y resultó ser el único hombre condenado por traicionar a la patria argentina
Todo empezó durante el gobierno de Agustín p. Justo, presidente mejor conocido por fraudulento y por ser apoyado por la dictadura de Uriburu, militar acusado de vender información secreta durante la Guerra de Chaco.
Después de la visita del presidente norteamericano Franklin Delano Roosevelt, ante el general Basilio Pertiné llega una denuncia de que habían querido vender documentos secretos al país paraguayo. La acusación tenía como protagonista a un agente del Ejército, el hipódromo y una casa de citas donde se encontraba el mayor Guillermo Mac Hannaford, oficial de alto rango mandado al frente por Pita Oliver y condenado a una sentencia única en la historia argentina: traición a la patria.
Si bien no se encontró ningún tipo de evidencia, el mayor fue detenido y sometido a juicio acusado de espionaje y de colaborar con un país enfrentado en aquel entonces, en guerra con Argentina.
Sin embargo, se sabe en la actualidad que jamás se encontraron documentos comprometedores, o que el supuesto dinero que pedía resultaba muy inferior a su salario mensual. Finalmente, el único traidor a la patria de la historia nacional, falleció en 1961 llevándose a la tumba la intriga de alto espionaje y muchos cabos sueltos sobre una posible acusación, negación de testigos y revisión de la causa.