Durante décadas, las referencias a la presencia del tiburón blanco en las cálidas aguas del océano Atlántico eran completamente escasas. Sin embargo, un reciente descubrimiento publicado en la revista Marine Ecology Progress Series señala que algo ha cambiado en pocos años.
Un descubrimiento aterrador: el tiburón blanco, cada vez más presente en Estados Unidos
A través de un estudio científico, se comprobó que este depredador está cada vez más presente en las aguas frías del Atlántico. Los detalles del descubrimiento

El tiburón blanco cambia su ubicación y sorprende a los científicos.
Sucede que tanto el investigador Hassen Allegue como su equipo han revelado que las probabilidades de que un tiburón blanco visite las aguas de este tipo se han multiplicado por 2,4.
El tiburón blanco, cada vez más presente en Estados Unidos
Gracias al marcaje acústico de 260 tiburones entre 2014 y 2023, la investigación ha cuantificado un fenómeno que ya resultaba difícil de ignorar para pescadores y científicos. Los avistamientos de este tipo de tiburones son cada vez más frecuentes.
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“El norte ya forma parte estable del mapa migratorio de los tiburones blancos”, concluyeron los autores del descubrimiento. La realidad ya no deja lugar a dudas.
El seguimiento de estos animales ha sido posible gracias a un sistema de redes acústicas instalado en puntos estratégicos, como la línea de Halifax y el Estrecho de Cabot. Cuando un tiburón equipado con un transmisor pasa cerca, el sistema lo detecta y registra.
Entre 2014 y 2018, los tiburones pasaban una media de 48 días en aguas canadienses. En 2023, ese número ya alcanzaba los 70 días. Este alargamiento de su temporada de presencia sugiere que están comenzando a quedarse.
Los motivos del cambio de ubicación
Los autores del descubrimiento señalan al cambio climático como el principal responsable del cambio en la ubicación de los tiburones blancos. A esto, se le suma la sobrepoblación de focas grises en la zona, animal que es de sus presas favoritas.
Por más aterrador que sea, los científicos señalan que la presencia del tiburón blanco en estas aguas no es más que una señal de alarma, ya que es evidencia positiva sobre los ecosistemas marinos
La función ecológica del tiburón blanco es esencial: actúa como regulador en los ecosistemas, manteniendo el equilibrio y la diversidad de especies. Como se dijo antes, su regreso no implica necesariamente un mayor riesgo, sino también el buen resultado de políticas de conservación.
La presencia de tiburones blancos ya es parte de la nueva normalidad para pescadores, surfistas y bañistas del Atlántico norte. Aprender a convivir con ellos será clave en los próximos años, en tanto que la ciencia debe seguir dando pasos adelante para entender sus comportamientos en esta nueva región.