Según la Organización Mundial de la Salud, aproximadamente 422 millones de personas en todo el mundo padecen de distintos grados de diabetes
La diabetes es una enfermedad que ocurre cuando la glucosa en la sangre, también llamada azúcar en la sangre, es demasiado alta. Ante esto el cuerpo reacciona de distintas maneras.
►TE PUEDE INTERESAR: Estos son los alimentos que regulan el azúcar en sangre y previenen la diabetes
Las señales del cuerpo que indican podrías tener diabetes
- Aumento de la sed
Ante el aumento de la azúcar en sangre, los riñones deben trabajar más para poder filtrar y absorber el exceso de azúcar. Para realizar esta tarea el cuerpo demanda más agua.
- Visión borrosa
Los niveles altos de glucosa pueden alterar a visión y que se vea de forma borrosa. Normalmente, estos episodios solo duran mientras los niveles de glucosa están elevados, y una vez que se normalizan, la visión vuelve a ser la misma
- Hambre extrema
La diabetes afecta negativamente los procesos metabólicos del cuerpo. La glucosa, que es la principal fuente de energía necesaria para las actividades diarias, se convierte en un problema cuando las células no pueden utilizarla adecuadamente.
►TE PUEDE INTERESAR: Toma nota de los mejores alimentos para a disminuir la grasa corporal
- Cicatrización lenta de heridas
La diabetes llega a interferir con la generación de nuevas células, por lo cual dificulta la cicatrización de heridas. Además, si el nivel de azúcar en la sangre, es alto, esto puede aumentar el riesgo de infección, reduciendo la respuesta a las bacterias.
- Fatiga
En la diabetes, el cuerpo no puede utilizar la glucosa de manera efectiva debido a la falta de insulina o a la resistencia a la insulina. Esto significa que las células no obtienen la energía que necesitan, lo que puede causar cansancio y debilidad.
- Perdida de peso inexplicable
Esto se debe a que cuerpo no puede usar la insulina para obtener energía porque el azúcar en la sangre no puede entrar a las células. Para obtener la energía necesaria, el cuerpo empieza a descomponer la grasa y el músculo, lo que provoca pérdida de peso






