Suplementos dietarios: qué dice la ciencia sobre su consumo y cuándo realmente son necesarios

El uso de suplementos dietarios crece, pero la evidencia científica advierte que no siempre son necesarios y pueden implicar riesgos sin supervisión profesional

Más consumo, más dudas: qué advierte la ciencia

En una entrevista realizada por EFE, la dietista-nutricionista María Muñoz Yuste, del Hospital Universitario Ruber Juan Bravo, señala que estos productos son accesibles y cada vez más populares, pero no están exentos de riesgos.

Según la experta, su uso sin supervisión puede generar efectos adversos, interacciones con medicamentos o incluso ocultar problemas de salud que requieren diagnóstico.

El uso de suplementos dietarios sin supervisión puede generar efectos adversos.

Aunque pueden ser útiles en situaciones específicas, Muñoz insiste en que la mayoría de las personas sanas obtiene los nutrientes necesarios a través de una dieta variada y equilibrada. “Muchas veces se consumen sin necesidad real y sin asesoramiento adecuado”, advierte.

Cuándo están indicados los suplementos dietarios

Los suplementos dietarios aportan vitaminas, minerales u otras sustancias con función nutricional, pero no reemplazan una alimentación saludable.

La especialista explica que su uso puede estar indicado en situaciones donde aumentan las necesidades nutricionales o existe riesgo de déficit: embarazo, lactancia, dietas veganas, enfermedades que afectan la absorción, cirugías digestivas o déficits confirmados clínicamente.

También pueden ser necesarios en etapas como menopausia o envejecimiento, siempre con evaluación individualizada. Los grupos que más suelen requerir suplementación incluyen embarazadas, mujeres en perimenopausia y menopausia, personas veganas, adultos mayores y deportistas con requerimientos elevados.

Alimentación saludable: la base de la salud y el bienestar

Muñoz Yuste remarca que una persona sana puede cubrir sus necesidades nutricionales solo con la alimentación. Los alimentos aportan nutrientes junto con fibra, antioxidantes y fitoquímicos que actúan de forma conjunta, algo que los suplementos no pueden replicar.

Además, ciertos nutrientes se absorben mejor cuando provienen de alimentos: la vitamina C mejora la absorción del hierro vegetal, y las grasas saludables favorecen la absorción de vitaminas liposolubles como A, D, E y K. Los suplementos pueden ser útiles para corregir déficits concretos, pero deben entenderse como un complemento, nunca como sustituto de hábitos saludables como una dieta equilibrada, actividad física y buen descanso.

La mayoría de las personas sanas cubre necesidades con alimentación saludable.

La ciencia es clara: los suplementos dietarios pueden ser herramientas útiles, pero su uso debe ser personalizado, basado en evidencia y supervisado por profesionales.

La base de la salud y el bienestar sigue siendo una alimentación saludable, acompañada de actividad física y hábitos sostenibles. Antes de suplementar, conviene evaluar si realmente existe una necesidad.

FUENTE: EFE

En pocas palabras

  • Suplementos dietarios: su consumo crece impulsado por marketing, pero la ciencia advierte sobre riesgos sin supervisión profesional.
  • Evidencia científica: la mayoría de las personas sanas cubre necesidades con alimentación saludable; el uso inadecuado puede generar efectos adversos.
  • Indicaciones específicas: suplementos son útiles en embarazo, lactancia, dietas veganas, o déficits confirmados, pero no reemplazan una dieta equilibrada.
Resumen generado por Thinkindot AI

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