La cantante Soledad Pastorutti decidió celebrar sus 30 años de carrera recorriendo el país "a pie", como turista y alejada de los escenarios, para repasar una historia personal que la llevó a ser una artista popular en toda Argentina. Esas visitas a pueblos del interior se reflejan en una serie documental web que este martes estrenó su capítulo de Mendoza.
Soledad Pastorutti festejó sus 30 años de carrera con una guitarreada en Mendoza
La cantante Soledad festeja sus 3 décadas de trayectoria recorriendo el país para una serie web que narra su historia personal más allá de los escenarios

En su visita, Soledad Pastorutti visitó el teatro griego, recorrió las calles de la Ciudad de Mendoza y participó de una peña folclórica bajo una parra.
Foto: Captura de video"30 Pueblos" es la serie web de la "Sole" que la trajo de visita a la Ciudad de Mendoza y a departamentos cercanos donde la uva se hace vino, como Maipú.
Probó una vez más sopaipillas, anduvo en Metrotranvía, almorzó en un bodegón, paseó por el Parque General San Martín, bailó entre las viñas, cosechó y junto a músicos locales homenajeó a leyendas del folclore cuyano. Hasta recordó a héroes de Malvinas gracias a un vecino patriótico.
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Soledad, la cantante de Arequito, vino a Mendoza acompañada por su mamá, Griselda Zacchino, y juntas aprovecharon para volver a pisar las gradas del teatro griego Frank Romero Day como lo hicieron cuando la "Sole" tenía 8 años y junto a la familia presenció una Fiesta Nacional de la Vendimia.
"Es la primera vez que veo el escenario desde este lado. Lo conocí cuando tenía 8 años: vine a acompañar a mis viejos, que trajeron a la Reina Nacional de la Soja de Arequito. Me acuerdo que quedé impactadísima", recordó Soledad Pastorutti y señaló los cerros aledaños al teatro griego para contar que "hay gente que viene a ver la fiesta desde allá arriba".
Tuvo su patio cuyano con músicos de lujo
El Frank Romero Day la atravesó de memorias de infancia, como cuando de niña tenía que dormir en el living de su casa para dejarle su habitación a las reinas invitadas a la Fiesta de la Soja de su pueblo santafesino "porque en Arequito no había hotel".
El perfil de Soledad siempre fue de cercanía con la gente. Una chica de pueblo que, pese a brillar en escenarios multitudinarios -como lo hizo recientemente en el Lollapalooza-, sigue revoleando el poncho y abrigando a quien se pose a su lado.
Así que su visita a Mendoza como turista sirvió para mezclarse entre niños, jóvenes y adultos que por igual se sorprendían de su presencia en una estación de Metrotranvía, ingresando a un bodegón popular como Don Coco o conduciendo su auto en una calle de la Ciudad de Mendoza.
Para la experiencia vendimial, con peña folclórica incluida a la sombra de una parra, la "Sole" eligió Casa del Visitante de Bodega Santa Julia, de Familia Zuccardi.
Allí la esperaba una selección de músicos mendocinos como Raúl "Tilín" Orozco, Patricia Cangemi, Gabriela Fernández, Sebastián Narváez, Sandra Amaya, Nahuel Jofré, Federico Chavero y tantos otros cantantes y guitarreros más de esta tierra.
"Era una atrevida, pero con un talento, con una gracia, con una estirpe de gran artista... ya en esa época se veía como una estrella de esas que bajan cada mil años", describió a la cantante "Tilín" Orozco, quien conoce de cerca toda su carrera desde que era apenas una adolescente de 14 años y la rompió en Cosquín.
Los mendocinos reconstruyeron la historia de Soledad
Mendoza fue la décima parada del tour que Soledad Pastorutti está realizando por el interior del país. Al capítulo local lo denominó "Nos seguimos encontrando", y antes de llegar anticipó que cada vez que pisa esta provincia "se arma un lío".
Si la idea con esta serie documental era "reconstruir la historia desde la mirada de los otros", Soledad lo logró en su visita, a través de una chica que le declaró su fanatismo al atesorar todavía su música en cassettes, otra mujer que le pidió que vuelva al festival Rivadavia Canta al País donde "empezaste a revolear el poncho" o un niño que la reconoció porque la seguía en el reality "La Voz".
También, la cocinera del bodegón Don Coco, Margarita Linares, le expresó a la cantante que su trayectoria artística dejó una huella profunda en la identidad cultural mendocina y, con espontánea cercanía, le confesó: “¡Qué lindo verte! Pensaba que eras más alta”.
De repente, en una esquina se "topó" con el vecino José "Pepe" Maniaci, y el huracán de Arequito no dudó en estacionar para saludarlo. En bici y "con la bandera de Argentina por todos lados", el vecino compartió su memoria de Malvinas y le explicó que lleva la insignia patria en su bicicleta y la escarapela en su corazón porque de aquella gesta y de sus héroes caídos "medio que se están olvidando".
Entre besos y abrazos, la emoción de Soledad Pastorutti se volvió más nítida al degustar las empanadas de María del Carmen, mejor conocida como "Chacha", la cocinera de Casa del Visitante. A ella le dedicó la tonada "Sin sol" y juntas se fundieron en lágrimas. Y las guitarras no dejaron de sonar en la farra cuyana en honor a la folclorista que, entre cogollos, entonó "La llamadora" de Félix Dardo Palorma.
Soledad dejó parte de su "poncho" en Mendoza
Cortar los racimos de uva no le resultó tarea fácil a la "Sole" debido a su estatura, por lo que bromeó: "Hay que tener un poco de altura para esto", mientras quitaba hojas de la viña y probaba la dulzura de los frutos.
Soledad cita a Don Armando Tejada Gómez -"mi canción es un libro que se escribe en el viento"- para describir el capítulo de Mendoza en su serie web.
Y en sintonía, de la tierra del sol y del buen vino se llevó como obsequio el libro "Piedra Infinita", de la Familia Zuccardi, mientras que ella dejó su firma plasmada en un cuadro con un retazo de un poncho que simboliza el 30º aniversario de su carrera.
"En esencia nos seguimos encontrando. Muy en lo profundo de nuestro corazón nos seguimos eligiendo y ojalá que eso pase por mucho tiempo más", cerró la cantante su registro audiovisual en Mendoza.