Las cáscaras del zapallo anco o calabaza suelen terminar en la basura, pero en realidad son un recurso valioso, nutritivo y reutilizable. Desde la huerta hasta la cocina e incluso para el cuidado del jardín pueden convertirse en un verdadero tesoro doméstico. Te contamos por qué conviene guardarlas y cómo sacarles provecho paso a paso.
Cuando vamos a comprar o cocinamos no tenemos en cuenta que algunas cosas que desechamos pueden ser usadas nuevamente. A veces requiere práctica acordarse, pero es bueno saber que todo puede reutilizarse siempre y cuando sea útil y seguro.
Por qué las cáscaras de la calabaza son un tesoro
Las cáscaras de zapallo anco o calabaza poseen varias cualidades que las convierten en un recurso útil:
- Sus cáscaras son ricas en fibra, que ayuda al funcionamiento del sistema digestivo.
- Son especialmente ricas en compuestos fenólicos, conocidos por sus fuertes propiedades antioxidantes.
- Reutilizar las cáscaras podría ayudar a prevenir los síntomas de la diabetes y estabilizar el azúcar en sangre, gracias a su contenido en polifenoles.
- Aportan minerales importantes para el organismo.
- Permiten reducir residuos orgánicos en el hogar.
Por estas razones, muchas personas y recetas comenzaron a incorporar las cáscaras de la calabaza nuevamente como ingrediente por fuera del uso común.
Reciclaje: cómo reutilizar las cáscaras
Gracias al reciclaje y a los beneficios que aporta una cáscara de zapallo o calabaza en diversos ámbitos, te enseñamos para qué sirve y qué uso puedes darle. Primero podés utilizar la cáscara para crear chips crujientes y sabrosas. Para ello corta la cáscara en trozos del tamaño de chips, espolvorea con pimentón y deshidrata durante la noche al aire o usando un horno a baja temperatura con la puerta ligeramente entreabierta.
Además, una de las formas más simples y efectivas de aprovechar las cáscaras de calabaza es sumergirlas en agua para liberar sus nutrientes y usar esa agua sobre la tierra de tu jardín, como si fuera un riego común.





