En muchos lugares del mundo los lugares históricos o incluso sagrados como las iglesias tienen una curiosidad que pocos distinguen. Lo mismo pasa en argentina con las casas antiguas en barrios tradicionales: las puertas son extremadamente altas de hasta más de 3 metros. Lo cierto es que no se trata de un diseño estético, su significado va más allá.
Si has notado que las iglesias, casas históricas o antiguas tienen las puertas muy altas, te contamos por qué
Las antiguas Iglesias Católicas y casas conservan un secreto en sus puertas: su gran altura. ¿Te has preguntado si se trata de razones históricas y funcionales?
De seguro cuando te has ido de vacaciones o a pasear por ahí, al visitar un sitio histórico, sea una catedral, una iglesia, un edificio gubernamental o una casa, probablemente hayas notado un detalle llamativo: puertas enormes, mucho más grande que las que solemos ver actualmente.
Este detalle no es un simple diseño o descuido, en realidad la arquitectura tiene razones para que estas puertas sean así y nosotros te las contamos.
¿Por qué las puertas históricas o de casas antiguas son tan grandes y altas?
Actualmente, el diseño de cualquier puerta suele tener un alto de entre 80 pulgadas y 36 aproximadamente de ancho. Es decir tienen un tamaño que puede variar, pero son simples. Sin embargo, antes los tamaños de las puertas variaban o incluso puede pasar hoy en día si se trata de reflejar estilos arquitectónicos y propiedades culturales.
Las puertas construidas a una escala impactantemente altas, adornan edificios, lugares y casas antiguas no solo por una razón estética, entre las razones tenemos:
- Representaban el poder, jerarquía social e influencia: en la Mesopotamia, Egipto y Roma, las puertas altas marcaban templos, palacios y edificios cívicos marcando su poder divino o político. Después, las catedrales europeas adoptaron esta tradición para inspirar asombro y humildad.
- Reflejaban riqueza y privilegio: solo las personas o instituciones adineradas podían permitirse tener los materiales para puertas de este estilo, ya que tenían una entrada magistral plagada de artesanías. Además, estas puertas permitían el paso solo de las personas más privilegiadas.
- Tenían un propósito: tanto en casas de personas adineradas o en una iglesia antigua, su función satisfacía necesidades prácticas como el paso de caballos, carruajes o muchas personas y/ o tropas. En el caso de la iglesia requerían grandes puertas para gestionar el flujo de fieles y facilitar las entradas ceremoniales creando armonía e inspirando asombro y reverencia.
Pese a estos detalles únicos que había antes, las puertas se redujeron considerablemente a un tamaño estándar hacia principios del siglo XIX. Las razones se deben al desarrollo de materiales y diseños para hacer su diseño algo más práctico. Sin dudas a medida que las ciudades se volvían más densas y las calles más estrechas, la falta de espacio hacía que las puertas grandes resultaran poco necesarias.






