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¡No lo sabía!

Por qué hay que tirar objetos oxidados en la tierra del jardín y para qué sirve

Tirar objetos oxidados en la tierra es una truco casera para enriquecer el suelo con hierro y fortalecer a las plantas de tu jardín. ¿Lo sabías?

Qué sucede cuando enterramos objetos oxidados

Un objeto oxidado, como clavos, tornillos, arandelas, herramientas viejas o incluso pedazos de metal, liberan óxidos de hierro a medida que se van descomponiendo en el suelo. Esa liberación natural es, sobre todo, muy útil en suelos "pobres" o desgastados por la falta de nutrientes.

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Los objetos que puedes usar son los clavos y tornillos oxidados, herramientas de jardín viejas, latas de hierro (sin pintura ni químicos) e incluso ruedas dentadas

El hierro que liberan este tipo de elementos es un micronutriente esencial para el desarrollo vegetal. Sus beneficios incluyen:

  • Estimula la producción de clorofila, ayudando a que las hojas sean más verdes y saludables.
  • Previene la clorosis férrica, una condición que vuelve amarillas las hojas por falta de hierro.
  • Mejora la resistencia general de las plantas frente a plagas y enfermedades de la tierra.
  • Favorece un crecimiento vigoroso, sobre todo en especies con alta demanda de hierro.

Para obtener estos beneficios en tu jardín, los objetos que puedes usar son los clavos y tornillos oxidados, herramientas de jardín viejas, latas de hierro (sin pintura ni químicos) e incluso ruedas dentadas u otros restos de metal sin tratar.

Es bueno para la tierra colocarle objetos oxidados.jpg

Es muy importante que los objetos estén libres de pintura, grasa, barnices o restos de productos químicos que puedan dañar el suelo o la planta y en todo caso para evitar consecuencias en la fertilidad de la tierra.

Cuando encuentres o te des cuenta de que tienes este tipo de elementos y encima están por oxidarse, entonces ya sabes qué hacer. Entiérralos a pocos centímetros de profundidad, cerca de las raíces, pero sin tocarlas directamente.

Es importante que no satures la tierra con demasiado metal, especialmente en espacios pequeños y que lo acompañes con riego regular, para facilitar la oxidación continua y la liberación del hierro.

Sin embargo, hay algunas precauciones a tener en cuenta. Si bien es un método natural y económico, no debe reemplazar el abonado tradicional ni el uso de compost. Además, muchos suelos ya contienen hierro suficiente, y agregar más puede alterar el equilibrio del pH.

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