El turismo interno es una de las elecciones predilectas de los argentinos para sus vacaciones. Los destinos más conocidos suelen liderar las preferencias. Sin embargo, imagina optar por algo completamente diferente: un pueblo poco conocido pero que permite entrar con la naturaleza, especialmente con pingüinos y lobos marinos. Y no es el popular Puerto Madryn.
No es Puerto Madryn: el pueblo para avistar pingüinos y lobos marinos
La fauna marina es uno de los principales atractivos de este pueblo que cada vez convoca más turistas

No es Puerto Madryn, pero permite caminar entre pingüinos.
Foto: TripdadvisorCon una propuesta que tiene pocas similares en Argentina, este pequeño pueblo en Chubut es poco conocido, pero no por eso menos cautivador, sorprendiendo a los visitantes con su peculiar combinación de atractivos. En particular, te hará sentir la Patagonia natural en su máxima expresión.
El pueblo de Chubut con pingüinos y lobos marinos
En la provincia de Chubut se encuentra El Pedral, un pueblo que se destaca más por sus bondades naturales que por infraestructura. Este rincón con aire patagónico se ha convertido en un secreto bien guardado para los viajeros que buscan una experiencia con animales marinos y que le esquivan al conocido Puerto Madryn.
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El Pedral está ubicado en la provincia de Chubut, a 70 kilómetros aproximadamente de Puerto Madryn. Este pueblo forma parte de la Península Valdés, conocida justamente por sus posibilidades para la observación de pingüinos, orcas, lobos marinos y otras especies marinas.
El mayor atractivo de este pueblo chubutense es precisamente las posibilidades de entrar en contacto a full con la naturaleza. Esto se debe a que se pueden realizar caminatas entre medio de las colonias de los pingüinos de Magallanes, generalmente durante el mes de septiembre.
Pero este pueblo patagónico no solamente ofrece esta experiencia, sino que tiene una estética arquitectónica colonial en el caso histórico. Incluso hay muebles y objetos que fueron traídos por inmigrantes europeos a comienzos del siglo pasado. Claro que la gastronomía también es otro de los puntos fuertes, donde se puede degustar un plato de cordero asado a la parrilla y empanadas, entre otros destacados.