Para construir los castillos, fuertes, edificios, templos y muros más antiguos, los ingenieros de aquel entonces, que seguramente no recibían este nombre moderno (o quienes ideaban la planificación de ellos), se las ingeniaban con ingredientes que tenían a mano e ideas visionarias bien pensadas.
No es cemento: el ingrediente de cocina que une los ladrillos de la Gran Muralla China
Un detalle de construcción muy interesante de uno de los fuertes más imponentes del mundo que involucra a un ingrediente que seguramente tienes en tu cocina

El ingrediente de cocina que une los ladrillos de la muralla.
Un ejemplo es la Gran Muralla China, un fuerte milenario pensado como construcción de defensa de la frontera del norte del Imperio Chino.
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Esta muralla, que hoy atrae a miles de turistas de todo el mundo y representa gran parte de la historia del país, tiene entre sus ingredientes de construcción uno muy llamativo, que seguramente consumes a diario y tienes en la cocina dentro de la alacena.
¿Qué ingrediente de cocina se usó para construir la Gran Muralla China?
La Gran Muralla China es una fortificación que supera los 21.000 kilómetros si se consideran todas sus secciones y ramificaciones. Es una red de murallas que incluye torres de vigilancia, barreras y fuertes.
Esta muralla comenzó su construcción en el siglo V a. C. y continuó hasta la dinastía Ming en el siglo XVII. El objetivo era claro: frenar las invasiones de los pueblos del norte de China, como los xiongnu, y controlar el paso de mercancías, al mismo tiempo que se buscaba proteger rutas comerciales importantes.
Los materiales de construcción de la Muralla China varían de acuerdo a la región, pero incluyen ladrillos, piedras, madera, tierra compactada y arroz, un ingrediente curioso.
Los constructores de la dinastía Ming utilizaron una mezcla de cal apagada y sopa de arroz glutinoso (una variedad de arroz que se pone pastoso y pegajoso cuando se cocina) para pegar los ladrillos de varias secciones de la muralla. En el pasado, los ladrillos se pegaban con tierra compactada.
En esta etapa de construcción, cuando los Ming edificaron más de 6.000 km de nuevos tramos defensivos, el arroz sirvió como pegamento de unión. Un estudio realizado en 2010 por el doctor y profesor de química Zhang demostró que el secreto del antiguo mortero chino fue el arroz.
Hoy la Gran Muralla China es un símbolo de la historia y cultura del país y un Patrimonio de la Humanidad declarado por la UNESCO en 1987 que miles de turistas visitan al año. Además, es una de las maravillas del mundo.
Un ingrediente llamativo y algo más: curiosidades de la Muralla China
Además de que gran parte de su estructura fue pegada con arroz y otras sustancias, este símbolo de China es conocido por otros datos curiosos.
- La Muralla China tardó más de 2.000 años en ser construida.
- Cuenta con miles de torres de vigilancia que servían para enviar mensajes rápidos usando humo.
- De acuerdo con un informe de National Geographic Brasil, la muralla recibe unos 10 millones de visitantes al año y la sección más visitada es la de Badaling.
En pocas palabras
- La Gran Muralla China utiliza un ingrediente insospechado: arroz.
- Mezclado con cal, el arroz glutinoso sirvió como mortero para unir ladrillos.
- Esta técnica se usó en la dinastía Ming, demostrando la ingeniosidad constructiva ancestral.