Tanto el pilates como el crossfit son señalados como métodos de entrenamiento que nos permiten mejorar la masa muscular del cuerpo. Si bien esto es cierto, también debemos sumar a este listado al yoga. Aunque esta disciplina es mirada como una actividad para relajar y liberar estrés, si acudimos a las posturas adecuadas podremos encontrar un sinfín de beneficios.
El yoga utiliza ejercicios de respiración y meditación para mejorar la salud general, mientras que, al mismo tiempo, incide en la postura y flexibilidad de distintas regiones musculares. En este sentido, hoy te hablaré de una asana que trabaja de manera integral pecho, espalda y brazos.
Yoga: cuál es la asana que trabaja pecho, espalda y brazos
Sabemos que cada postura de yoga ofrece un beneficio diferente, por eso es necesario intentar conocer la mayor cantidad de asanas posibles. Una de las que menos popularidad alcanza, a pesar de sus increíbles ventajas musculares, es la Purvottanasana.
Conocida también como postura de la mesa o extensión hacia el este, se trata de una asana que fortalece brazos, hombros, pecho y espalda, además de estirar músculos de las piernas y estimular el flujo de energía.
Expertos señalan que lo único que debemos tener en cuenta sobre esta postura es que no se recomienda hacer en caso de sufrir lesiones en hombros, muñecas, espalda baja o si tienes molestias cervicales.
Aclarado esto, tendremos que realizar lo siguiente para hacer la postura de yoga de manera efectiva y encontrar los mencionados beneficios musculares:
- Buscar una esterilla y sentarte sobre ella con las piernas extendidas, los pies juntos y las manos un poco por detrás de la cadera, con los dedos señalando hacia los pies.
- A continuación, levantar las caderas hasta extender por completo los brazos, manteniendo los hombros relajados y el pecho abierto.
- Aquí, los brazos, las piernas y el core se deben mantienen activos y firmes, mientras que la cabeza debe permanecer alineada con la columna vertebral.
- Mantener la postura durante unos 30 segundos o un minuto y finalizar con una exhalación, bajando las caderas hasta el suelo.






