La llegada del frío hace que muchos dueños suban a su perro a la cama o les den prioridad absoluta en el sofá de casa. Sin embargo, ninguno de estos dos lugares son el ideal para hacerlos descansar de forma saludable, manteniendo la temperatura de su cuerpo.
Ni en el sillón, ni en tu cama: dónde debe dormir tu perro para no pasar frío en casa
Muchas personas mandan a dormir a su perro al sillón o a su propia cama, sin embargo, ninguno de los dos es el ideal para mantener a tu mascota saludable

Debes evitar el compartir la cama con tu perro.
El contacto directo de tu perro con superficies frías al dormir como el cerámico o el cemento puede derivar en problemas articulares, dolores óseos y un debilitamiento del sistema inmunológico. Por otro lado, el hecho de subirlo a la cama puede generar problemas de apego o dependencia excesiva.
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Dónde debe dormir tu perro para no pasar frío en casa
Para que tu mascota no pase frío, el lugar ideal donde debe dormir es una cama diseñada específicamente para sus necesidades. Los expertos recomiendan tres pilares que son fundamentales.
Lo primero que tienes que saber es que este lugar tiene que estar completamente alejado del suelo. De esta manera, rompes el puente térmico con el piso.
Colocá su espacio en un rincón de la casa libre de corrientes de aire. Evitá la cercanía con puertas que den al exterior o ventanas.
Por otro lado, el uso de materiales adecuados, como las mantas de tela polar o corderito ayuda a retener el calor corporal del perro sin necesidad de calefacción externa.
En el caso de perros ancianos, el confort es vital. Una cama ortopédica que los mantenga alejados de la humedad del suelo evitará que el invierno se convierta en sufrimiento.
Los riesgos de dormir con tu perro en la misma cama
Aunque muchos no lo crean, el hecho de compartir la misma cama con tu perro puede ser el desencadenante de una serie de problemas que se muestran a continuación:
- Salud e Higiene: los perros traen suciedad, bacterias, hongos y parásitos externos (pulgas, ácaros) de la calle, aumentando el riesgo de infecciones en humanos.
- Alergias y Asma: la caspa, el pelo y la saliva del perro se acumulan en sábanas y almohadas, lo que puede causar o agravar alergias, provocando estornudos, secreción nasal y picazón en los ojos.
- Interrupción del Sueño: los perros pueden moverse, ladrar o levantarse durante la noche, afectando la calidad del descanso de sus dueños.
- Problemas de Comportamiento: puede fomentar el hiperapego, la ansiedad por separación y comportamientos protectores exagerados (agresividad hacia parejas u otras mascotas).
- Transmisión de Enfermedades: riesgo de contagio de parásitos como anquilostomas o enfermedades