Una de las temporadas más bellas es la primavera, cuando las ciudades se tiñen de morado y lila gracias a las flores del árbol de jacarandá. Sin embargo, antes tienes que aprender a cuidarlo durante la temporada de frío en otoño-invierno.
Cómo proteger el árbol de jacaranda durante los días fríos
Si quieres que este árbol se llene de flores moradas en primavera, presta atención a esta guía de cuidados básicos

El jacaranda es un encanto en primavera. Imagen: Pixabay.
La mimosifolia, conocida comúnmente como jacaranda es un árbol subtropical que puede llegar a alcanzar los 20 metros de altura si se le proporcionan los cuidados adecuados en el jardín. Afortunadamante, los expertos de Picture This compartieron todos los secretos para proteger al árbol de las duras condiciones del invierno.
Guía de cuidados básicos
Para comenzar, evalúa la salud general de la planta. Inspecciona cualquier signo de estrés, enfermedad o infestación de plagas. Los árboles saludables están mejor preparados para manejar el estrés de la transición al frío. Puedes podar las ramas muertas o dañadas para promover un crecimiento saludable.
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Una limpieza de las hojas y ramas también reducirá problemas de plagas y enfermedades. La limpieza se puede hacer suavemente con un paño húmedo, asegurándote de quitar el polvo y las plagas potenciales. Revisa si hay plagas como pulgones, cochinillas o ácaros y trata cualquier infestación con los pesticidas apropiados.
Si el árbol está cultivado en maceta, puedes transportarla al interior del hogar para mayor protección. Caso contrario, si el jacaranda está en el sustrato del jardín puedes cubrirlo con una tela antiheladas, o acolchar el suelo con una capa de hojas y materiales orgánicos para aislar las raíces.
También es importante reducir la frecuencia de riego, ya que el exceso de humedad puede causar que las raíces se pudran. Permite que los primeros centímetros del suelo se sequen entre cada riego semanal.
En invierno se caen las hojas del árbol a causa del estrés por el cambio de ambiente. Asegúrate de que el jacaranda esté recibiendo suficiente luz y sigue la guía de cuidados que acabamos de explorar.